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Genia: la prima andrea
Fecha: 12/11/2021, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... aprisionando la cabeza de Juampe. Su cuerpo sudoroso, cubierto por cientos de gotitas perladas se desvanecía relajado y derrotado ante un sonriente Juampe sabiéndose victorioso. Sin tiempo para el descanso, el hombre, colocó sobre su inhiesto miembro un preservativo que desenrolló habilidoso. Tomó a la chica por las piernas, acercándola hacia él. Sin previo aviso incrustó su virilidad en el inexperto sexo de la joven, arrancándole un grito que ella ahogó con sus manos sobre su boca. Andrea trinchó los dientes y se agarró con las manos al sofá para soportar los terribles envites de Juampe. A cada golpe de cadera, la chica notaba el miembro del hombre se abría camino en sus entrañas, cada vez más adentro, provocándole unas contradictorias sensaciones de dolor y placer. Genia seguía observando con los ojos muy abiertos aquella escena. Su prima totalmente desnuda, entregada a un hombre que se empleaba a fondo, penetrándola cada vez más rápido, casi con violencia. Los majestuosos pechos de Andrea, coronados por los puntiagudos pezones casi negros, se resistían a bailar al ritmo que les marcaba el golpe de cadera de Juampe. La niña había oído hablar a sus amigos de pandilla sobre sexo, pero hasta ahora no había ...
... visto nada igual. La secuencia, más allá de asustarla, le estaba fascinando, llegando incluso a sentirse excitada como nunca antes. De repente, el hombre tensó toda su sudada musculatura y con un gesto de esfuerzo, anunció con un pequeño grito que estaba llegando al final. Andrea se agarró a su cuello acercando sus bocas y besándole mientras sus piernas se cruzaban alrededor de la cadera de él. El hombre bufó y mordió el cuello de Andrea que lo abrazaba satisfecha. A la mañana siguiente, Genia no discutió con su primo José Miguel por la taza del desayuno como había hecho hasta entonces. Su comportamiento era mucho más pausado, miraba a su primo con unos ojos más maduros que el día anterior. A su prima Andrea, también la veía diferente. Parte de la inocencia de Genia se había quedado, la noche anterior, en la escalera del salón. A media mañana acompañó a su prima mayor a hacer unas gestiones. Por el camino Genia identificó a Juampe, uniformado de policía local, quien cruzó un saludo cómplice con su prima. Más tarde, sentada en una terraza junto a unas amigas de Andrea, Genia dedujo por la conversación, que el policía de veinticinco años llevaba varios meses viéndose en secreto con Andrea pese a tener novia formal.