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La historia de Ángel, solo era un muchacho (47/59)
Fecha: 14/11/2021, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... empezó cogiéndome las piernas y acercando la nariz a mi polla. Ya me había comido todo su polla entera, la tenía dentro de la boca acompañada de sus huevitos, él como máximo se atrevía a darme alguna lamida en el glande y a tantearme los testículos pasando las manos por el escroto, no me extrañaba porque eran muchas las sensaciones nuevas para él que sentía. Avancé un paso más y dejé de atender con la boca sus partes viriles para lamerle el perineo, lanzó un grito al sentir mi lengua cerca de su rosado anito. -¡Uuuuuummm! -veía palpitar el anillo de su ano antes de posar mis labios sobre él. Etel ahora gemía sin parar a la vez que se contraía, su culito cedía ante mi exigente lengua que lo hería. -¡Ahhh! Dios, sigue Migue, chúpame rico primito. -se quedó parado un segundo sin moverse, se había percatado de que me confundía con su primo. Yo continuaba lamiendo su culito adorable, lindo y de un gusto exquisito. -Métemela Ángel, dame tu verga por el culo, por favor. -esa no era mi idea aunque no la descartaba. -Primero tu Etel, tu tienes que follarme a mi. -No voy a poder. -Lo harás Etel, yo te ayudaré, el trato es: primero me la metes tu y luego te daré por el culito como quieres. -no dijo que no, ni afirmó, solo me agarró la polla que la tenía muy dura y excitada. -¡Ohhh! tu verga Ángel, tiene que saber muy rica en mi culito. -ya era mío. Le coloqué sobré mi abrazándole con las piernas por su cintura para tenerlo sujeto, me tenté el culo con los ...
... dedos, aún continuaba saliendo el semen de su abuelo, lo tenía suficientemente lubricado y abierto para el tamaño de su verga. Le miraba directamente a los ojos ahora abiertos como platos, asustado, y le cogí la polla, se le había reducido y comencé a masturbarle. -Bésame Etel, déjate guiar bonito, me vas a follar y bien rico. -ahora tenía mucho trabajo para hacer, una mano para atenderle la polla sin dejar de movérsela, arrimando el glande hasta rozar con mi ano; con la otra le empujaba de la nuca para que nuestras bocas no perdieran el contacto y mis piernas le oprimían la cintura impidiendo que se retirara. O los besos…, o mi mano, consiguieron el milagro y su verguita volvió a coger consistencia y crecer hasta su máximo esplendor. La enfoque en la entrada de mi culo que deseaba engullirla, atraparla y meterla dentro. -Ahora amor, empuja, ya vas a entrar. -el chico aplastó los labios en los míos y los talones de mis pies sintieron como encogía el culo haciendo fuerza para penetrarme. Era una sensación maravillosa, única, sentir la cabecita de la polla entrando en mi culo, como toda ella resbalaba metiéndose en mi interior hasta que sus testículos quedaron en la entrada haciendo tope. Etel se apartó de mi boca para mirarme incrédulo. -¿Estoy dentro de ti? -se le encendía la mirada sin terminar de dar crédito a lo que terminaba de hacer. -¿Te gusta mi culo Etel? ¿Estás bien amor? -Está calentito y suave. -le abracé entusiasmado y empecé a apretar y a ...