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Me enfiesté sin quererlo
Fecha: 15/11/2021, Categorías: Confesiones Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
... sentaron a la mesa. La chica que les chupaba la pija, fue al baño y volvió con una tanga puesta. Yo era la única “desubicada” que estaba vestida. “Bianca, no te presenté a Fredy, mi amigo.” “Hola.” Le dije. El flaco se paró vino hasta mí, y me dio un beso en la mejilla, con su lingo pene bamboleando. Las indirectas y directas iban y venían entre las dos parejas. Yo comía sin meterme hasta que Fredy habló: “Bianca, si querés y te aburrís de estudiar, podes integrarte al grupo.” “Bestia, es mi prima. Cortala.” Dijo Nacho. “Pero está fuerte la pendeja.” Dijo Fredy. “Gracias por lo de pendeja, pero por ahora, no me apetece.” Dije guiñándole un ojo a Nacho. Cuando lo miré a Fredy, me clavó una mirada tremenda. En un segundo me mojé por completo. Durante lo que restaba de la cena, no dejó de perseguirme con su mirada. Cuando terminamos de cenar, me fui a acostar y aprovechando que había silencio me dormí profundamente. En un momento mi sueño caliente donde era penetrada sin piedad y gozaba como perra, y un par de manos me acariciaban todo el cuerpo se fue haciendo cada vez más vivido. Abrí los ojos, y la chica que estaba cocinando conmigo, me acariciaba todo el cuerpo y su boca se dirigió a mis pechos cuando vio que abrí los ojos. Sentí que alguien estaba a mi lado y giré la cabeza. Su pija parada estaba a la altura de mi cabeza. Él se masturbaba mientras miraba a la chica acariciarme. Negándome pero sin poder frenarme, me fui excitando. “Andate.” ...
... Le dijo Fredy a la chica. Y se metió en mi cama. Tratando de escapar sin mucha convicción le di la espalda. El me atrajo hacia él y me comenzó a besar el cuello. Con una mano acomodó su pija entre mis cachetes, ya que dormía solo con tanga. Sentir eso bien duro me calentó más. “Fredy, por favor, yo no estoy en tu joda.” Dije. “Ya lo sé que no sos una atorrante como estas. Pero también sé que sos muy caliente. Tus ojos me lo dicen. Si me equivoco, y cuando te toco la tanga está seca, te juro que me levanto y me voy.” Ni esperé a que me toque, me di vuelta y tomé su pija con una mano para masturbarlo. Me comenzó a besar con todo, era un animal besando. Me apretaba un pecho mientras con la otra mano, sostenía mi cabeza para seguir besándome. Como pude, le volví a dar la espalda, levante la pierna y guie su pija a mi concha pegándome bien contra él. “Guacha, sí que sabes coger. Y sabes bien como te gusta que te cojan.” Me dijo mientras me embestía por atrás prendido con sus manos a mis pechos. Un rato más le dije: “Seguime.” Y fui lentamente poniéndome boca abajo con el arriba. Se acostó arriba mío por completo y con movimientos de pelvis suaves me cogía muy rico. Puse mis brazos y manos al costado de mi cabeza con los dedos separados. Seguro que él me vio hacerlo y reconoció la posición. Se levantó y tomándome de las caderas me puso de rodillas con la cara apoyada en la cama. Me penetraba con furia, cada movimiento era mezcla de placer y dolor por la envestida. ...