1. Un yerno batallador


    Fecha: 16/11/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... casa, y aquí aquella ahora no hay bus.
    
    -Y la niña dónde la dejó mamá? -dile a tu vecina que la tenga ella, que solo serán 2 horas -doña Gertrudis por dentro, se reía al ver los apuros de su hija.
    
    E
    
    lla sabía que si no podía ir al cine le
    
    era
    
    igual. Pero la hija como sabía que su madre nunca salía de casa, quería complacerla. -mira mamá- yo me quedo en casa con la niña y al cine que te lleve este marido que tengo tan marchoso, y así podré descansar un poco. Doña Gertrudis sabía que lo de descansar un poco se refería, a lo de las arremangadas de falda. -a mí no me metáis en medio - exclamó el yerno no demasiado contento- que a esta hora darán un partido de fútbol
    
    que
    
    quiero ver. -si tú no llevas a mamá al cine el próximo domingo, le dijo esta, con mala cara, no te dejaré que me arremangue las faldas durante 3 meses. Y sabes bien que cumplo lo que digo.
    
    la comida acabo sin demasiada alegría. La hija de doña Gertrudis tenía genio y figura. Tan pronto como montaron en el coche para irse a casa,
    
    el yerno le pregunto a la suegra que había salido despedirlos la hora que tenía que pasarla a buscar.
    
    Cuando ya había arrancado el coche, el bueno del marido le pregunto si sería capaz de hacerle aquello. Tienes narices gacho, sabes que mi madre nunca sale de casa y está más sola que la una, y tú, no eres capaz de dedicarle un par de horas
    
    -
    
    valiente marido me busque.
    
    Tal como quedaron, el domingo por la tarde el yerno de doña
    
    gertrudis
    
    , llamaba ...
    ... la puerta de la casa de la suegra. Cuando está le abrió, en nada se parecía a la suegra que conocía. doña Gertrudis estaba como una tarta de manzanas de
    
    A
    
    ragón
    
    .
    
    Por delante y por detrás, parecía la famosa Doris
    
    D
    
    ay en sus mejores tiempos. Su culo de Jaca jerezana era como un imán para los ojos de aquel caliente yerno. Cuando ya había arrancado el coche, al yerno se le ocurrió preguntarle qué película era la que quería ver con tanto interés. doña Gertrudis con una sonrisa traviesa le contesto: “instinto básico”, querido yerno. Me han dicho que en esta hay mucha marcha. El yerno, que también sa
    
    bia
    
    algo, la miró perplejo. Aquella suegra qué era la que conocía, ¿quién se lo iba a decir?
    
    A la suegra, lo que le impacto fue la escena
    
    en que el protagonista encula a su amante en el respaldo del sofá. La escena, se las traía.
    
    Doña Gertrudis poniendo sus labios en la oreja de este le dijo en voz baja:
    
    ves, esto a mí, mi marido nunca me lo hizo. El yerno que empezaba a comprender el terreno que pisaba
    
    , también en la oreja de ella le susurro:
    
    -
    
    E
    
    sto tiene arreglo querida suegra-. Ella volviéndose hacia este y en voz baja le pregunto quien le haría el arreglo?-siendo una cosa de familia y habiendo una necesidad, su yerno puede arregl
    
    á
    
    rselo. Ella, volviéndose otra vez le dijo al oído: veremos cómo te portas, yerno.
    
    -
    
    T
    
    anto el uno como la otra, estaban deseosos de llegar a casa. Sí al yerno lo encend
    
    ió
    
    pensar en ...