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Cogí con el papá de mi novia
Fecha: 16/11/2021, Categorías: Gays Autor: Bellota89, Fuente: CuentoRelatos
Tal y como dice el título de mi relato cogí con el papá de mi novia. Pero antes de contarte la historia, permíteme ponerte en contexto. Soy un muchacho de la Ciudad de México, recién llegado a los 30 años. Durante mi adolescencia experimenté por curiosidad el travestismo de clóset ya que mis facciones son un tanto delicadas y siempre había tenido la fantasía de tener sexo con un hombre mientras yo estaba vestido de chica. Ese hobbie me llevó a utilizar en privado lencería, pelucas, tacones y maquillaje y a crear el personaje de "Bellota" que era como me presentaba en las redes sociales. Con el tiempo y la madurez fui dejando esa costumbre de vestirme cada vez que podía, y guardé mi interior femenino por años, hasta que pude sacarla este fin de semana. Ahora sí, comencemos: El padre de mi novia es un señor de 60 años, varonil, atractivo y bien conservado para su edad. Recientemente él y su esposa compraron una casa en el estado de Guerrero, México, aproximadamente a 5 horas de mi ciudad. Este fin de semana necesitaba ayuda para recibir un camión de mudanza que le entregaría algunos muebles y demás cosas para la casa, por lo que me pidió ayuda para que el día no se hiciera tan largo y pesado. La idea era comenzar a amueblar la sala y que en un par de días llegara el resto de la familia para estrenar, y yo, como buen yerno y queriendo ganar puntos con mi novia, accedí. Muy amablemente pasó por mí el señor a las 6 am y tomamos carretera. En el camino platicamos de ...
... algunas cosas de su juventud, de las novias que había tenido y de muchas locuras más que hizo de joven. Me dio la impresión que fue todo un galán en sus buenos años y por alguna razón comencé a fantasear con acariciarle la verga mientras manejaba. La idea de imaginarme su pene erecto me excitó mucho, al grado de también ponerme duro y comenzar a mojarme. Llegamos a la casa sin menor complicación, llegó el camión y recibimos los muebles. Era momento de poner manos a la obra. Después de un rato de verdadero trabajo duro tomamos un break para beber unas merecidas cervezas frías. Nos sentamos y yo no podía dejar de ver cómo sus músculos se tensaban al hacer fuerza y cómo su camiseta se pegaba a su pecho por el sudor y decidí buscar hacer contacto con él. Me agachaba para que me viera el trasero y trataba de pegarme mucho a él cuando me era posible. Le daba la espalda y le acercaba las nalgas "sin querer". En un momento pude darme cuenta que su pene también estaba reaccionando y lo sentí duro entre mis nalgas, pero de inmediato él se quitó. Creo que le dio pena, pero entre las cervezas y lo caliente que me sentía decidí hacer una movida. En cuanto volví a darle la espalda, me hice para atrás y quedé pegadito a él, y en ese momento hice mi mano para atrás y le toqué la verga. Su reacción fue la de esperarse: "¡No!, ¿qué haces?" y le respondí: "Disculpe, pero fue inevitable no sentirla". Al principio trató de negarlo pero su pantalón sugería otra cosa. Al ver que estaba un tanto ...