1. Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (6)


    Fecha: 19/11/2021, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... más cercana de lo que se hubiera planteado jamás.
    
    En mitad de la película, el joven no soporto más las ganas de admirar a su tía y giro la cabeza para verla. Allí sentada con los pies en el sofá realmente se la veía preciosa, tan guapa como siempre y como… nunca antes. Aunque lo mejor y lo peor era que según su cuello se movió y sus ojos observaron a Carmen, se dio cuenta de que ella había hecho lo mismo, en el mismo instante.
    
    Ambos se miraron por un segundo demasiado extenso. Sergio luchó contra sus instintos más primarios de adolescente para no bajar sus ojos y ver aquella porción mínima de pechos que su tía tenía al descubierto.
    
    —Sergio, tú crees en serio, ¿qué a tu madre le haría bien estar aquí aunque fuera unos días? —su voz sonaba suave, tenue, similar a un canto en la noche.
    
    —Pienso que sí, se libraría de algunos agobios. Además podría estar en su pueblo y si hay tiempo ver la casa donde se crio, siempre he creído que viene menos de lo que le gustaría.
    
    —Se me ha ocurrido una cosa. Es solo una excusa para que venga —Sergio le invitó a seguir y Carmen se propuso a contarle lo que había pensado mientras él chapoteaba en el agua— he mirado una compañía para traerme el coche. Ya sabes, para que alguien vaya, me lo recoja y me lo traiga hasta aquí. Esto es lo que se me ha ocurrido aunque lo veo un poco descabellado, ¿si le digo que lo traiga y que yo le pago la vuelta?
    
    —Pues… —lo meditó con calma— no es mala idea. Pero se lo tienes que pedir como favor, ...
    ... si no quizá le dé una pereza terrible. Lo bueno es que mi padre no puede porque está trabajando y mi hermana ni tiene edad para conducir. Puede ser una opción, me encantaría que viniera y disfrutara. Eso sí, quizá si estáis las dos solas os lo paséis mejor.
    
    —¿Y tú? Apenas has podido disfrutar de mi compañía y yéndote mañana, menos aún.
    
    —Ya, y si… —una idea le rondaba, pero no le salían las palabras, se moría de vergüenza por pedirlo.
    
    —¿Sí, cariño?
    
    —Admito que he soltado esa frase para que me ayudaras a decirla. —respiró hondo— ¿Y si no me quisiera ir? —después del viaje y de la estancia con su tía, algo le obligaba a quedarse— me refiero, si quisiera quedarme más tiempo.
    
    —Te diría, que algún día te deberías manchar a estudiar —le lanzó un gesto dulce con su rostro— por mí, te puedes quedar todo el verano si quieres. Pero unos días más están bien… me parece, que no podrías haber tenido una idea mejor. ¿Puedo preguntarte una cosa? —asintió— ¿Por qué ese cambio de parecer?
    
    —No sé —decirle que un sentimiento extraño le evitaba querer separarse de ella, no era una opción. Aunque ¿cómo decirlo de una forma más dulce…?— notó que aquí es donde debo estar, me apetecía mucho estar con mis amigos, es evidente, pero tía, me parece que también debo pasar tiempo contigo. Es como si lo necesitase, como si tuviera que priorizar a mi familia —en verdad, solo a su tía, sin embargo ni se le hubiera ocurrido decir eso— ¿suena raro?
    
    —Más raro suena que me metas a tu tía en tus ...
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