1. Córrete conmigo, papá


    Fecha: 20/11/2021, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... y lo siguieron haciendo mientras comían... Después de comer y beber lo que la rusa había pedido para los tres, le preguntó Pedro:
    
    -¿Estás casada?
    
    -No.
    
    María volvió a meter la nariz donde no la llamaban.
    
    -No creo que estés a tu alcance, papá.
    
    La rusa le preguntó a María:
    
    -¿Y eso por qué lo dices?
    
    -¿Tú que crees...?
    
    -Natasha.
    
    -¿Tú que crees, Natasha?
    
    Su respuesta, por inesperada, la iba a dejar a cuadros.
    
    -Yo no creo nada, yo sé, y lo que sé es llevo varios meses sin follar.
    
    No hizo falta que dijera nada más, María le dijo a su padre:
    
    -Quiero verlo.
    
    Pedro le preguntó:
    
    -¿Qué quieres ver, María?
    
    -Cómo folláis.
    
    Pedro puso el grito en el cielo.
    
    -¡¿Te has vuelto loca?!
    
    -Quiero que ese sea el regalo por mis buenas notas.
    
    -Tu regalo son estas vacaciones.
    
    -A ver, papá, no es muy normal que una hija sea voyeur con su padre de actor principal, pero no dirás que no sentiríamos un morbazo. Tú, allí, comiéndole la boca a la rusa, comiendo sus tetas, comiendo su coño, metiendo y sacando y yo mirando atentamente, calentándome, tocándome, y tú viendo cómo...
    
    Pedro no la dejó hablar más.
    
    -Tú no tienes vergüenza, María.
    
    Natasha, a la que por la forma de mirar a María parecía que le gustaban las mujeres tanto cómo los hombres, le dijo:
    
    -Yo también quiero que nos vea y verla.
    
    -¡Ni loco!
    
    Natasha siguió en sus trece.
    
    -¿Quieres copular conmigo?
    
    -Claro que sí.
    
    -Pues o mira tu hija cómo copulamos, o te quedas ...
    ... con las ganas de que lo hagamos.
    
    María trató de convencerlo.
    
    -No voy a querer hacer un trío, te lo prometo, solo miraré, bueno, y espero correrme...
    
    -Tú no vas a mirar nada.
    
    María, que se había dado cuenta de cómo la miraba Natasha, le dijo a su padre:
    
    -Si no la follas tú me la follo yo, si ella quiere, claro.
    
    Natasha se anotó al momento.
    
    -Quiero, claro que quiero.
    
    Pedro se encontró en un callejón sin salida. No podía dejar sola a su hija con una desconocida en un país cómo Rusia. Pagó la cuenta y poco después estaban en el apartamento de Natasha. El contraste con la calle era tremendo. El calorcito que allí había ya invitaba a follar.
    
    En la sala de estar de su apartamento Natasha se quitó el abrigo y María el plumífero blanco. Natasha llevaba debajo un jersey negro y una minifalda del mismo color. María un vestido gris que le daba por encima de las rodillas. Pedro fue al lado de Natasha y besó su boquita de piñón. María se sentó en una silla. Natasha y Pedro se comieron las bocas. Comiéndose las bocas Natasha le echó la mano a la polla e hizo amago de agacharse para sacarla, Pedro la detuvo y le dijo:
    
    -Primero yo.
    
    Le bajó los leotardos y las bragas, le levantó la minifalda y le enterró la lengua en el coño. Natasha se abrió de piernas y mientras le comía el coño se quitó el jersey, la blusa y el sujetador. Con las tetas al aire miró a María a los ojos, después le miró para las tetas, luego para el coño, después pasó la lengua por los labios y ...
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