1. Corte de luz, la excusa para darle a la sobrina


    Fecha: 23/11/2021, Categorías: Incesto Autor: Lobo Feroz, Fuente: CuentoRelatos

    ... relación familiar, tomarla en brazos, barrer el escritorio con el brazo y sentarla sobre él. Había elevado las piernas, permiten quitarle el pantalón en rápido movimiento, las feromonas que emana su sexo embriagan, adormecen los últimos vestigios de honestidad, hice a un lado el frágil triángulo de tela y sumergir mis dedos en la cálida humedad de su sexo, fue ingresar a la esencia divina del placer erótico.
    
    Separé sus piernas, aspiré el aroma de hembra hasta aturdir mis sentidos, conecte mi boca a su clítoris, lamiendo sus labios, tironeándolos con los dientes, gritando de placer arquea su espalda, eleva la pelvis, me incrusta la cara en su sexo. Succionar el clítoris crea la armonía celestial, trastornada y perdida se pierde en el inevitable orgasmo, nuevamente suspira profundo, arquea la espalda, contrae sus músculos, cierra los ojos, agitado gemido y se deja flotar en un mar de estrellas. Disminuyo el ritmo de lamidas para sentir como un segundo orgasmo se está gestando dentro de mi nena.
    
    Apoyó las manos para elevar las nalgas y permitir que saque la bombacha, la dejo en mi cuello a modo de collar, sentir ese divino aroma de mujer en celo supera y anestesia la culpa. Mis gruesos dedos inician la caricia, recorriendo entre los labios, arriba y abajo, girando, entrando y saliendo de su conchita, dos dedos hacía arriba acariciando y buscando el esquivo punto G en el cielo vaginal.
    
    El orgasmo no se hizo rogar, el combo explosivo de boca y dedos la condujo dócil ...
    ... hasta detonar en su vagina e irradiarse por todo el cuerpo, las piernas tensas, temblando como bandera en día ventoso, colocadas sobre mis hombros favorecen la renovada exploración bucal de sus alucinantes sensaciones, casi sin solución de continuidad sobre los últimos latidos de éste estalló otro más, y otro hasta dejarla exhausta, tumbada sobre la espalda procesando la agonía del clímax, se deja arrastrar por la liberación repentina y placentera de las tensiones, entregada al dominio de la boca de su hombre.
    
    Disfruta este momento de gracia, silencio, solo la sonrisa transmite la satisfacción del trabajo bucal, repuesta del éxtasis, pudo articular palabra.
    
    —Ahora te necesito dentro -señala, tocándose la vagina.
    
    —Hmmm… Tengo un problema… no tengo forro (condón)
    
    —Y… no es problema, me la metes y no te vengas adentro…
    
    La calentura hizo fácil el sí, solté el cinto, pantalón y calzón, en mis tobillos, traje su cuerpo hasta el borde, casi colgando del escritorio, los talones en mis hombros y las caderas balanceándose recibieron los primeros embates de mi pija, exultante y erecta como pocas veces, esta pendeja me había llevado al extremo de mi excitación.
    
    El fragor de los momentos vividos impedían las sutilezas, solo fue apoyarla entre los labios, apretarme a sus nalgas y mandarla toda dentro. El golpe sorpresivo la estremeció gratamente, disfrutó la brusca penetración, alaba el grosor de miembro, disfrutamos la realización de nuestras fantasías, viviendo ese momento ...
«1234...»