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Taxista: El pase (Partes 1, 2 y 3)
Fecha: 27/11/2021, Categorías: Gays Autor: JReyParches420, Fuente: CuentoRelatos
... cansado del sol y el turista. Con su barriga grande el pecho ancho, una cara cuadrada y la típica figura del cartagenero trigueño de cabello oscuro. Mide 1.75 o algo así, tiene esposa, hijos, y estaba ahí tirado en la cama con una mujer hablándole bobadas mientras se le trepaba encima. Yo nunca había hecho algo ni parecido, estaba muy incómodo, no sabía que hacer y me quedé en una silla en la esquina hablando con esa diabla. -Papi a mi me gusta lo que quiera lo importante es que pase rico, es una horita, para que la disfrute mi amor- era una mujer común, con la cara maquillada y un ligero olor a cigarrillo, unos senos grandes se le desparramaban por el pecho donde comenzaba una cintura grande y las caderas rellenas, bordeándole la vagina abultada. Faber se fue al baño con la otra muchacha, se encerraron adentro entre risas y la que se quedó conmigo se arrodilló y me comenzó a bajar el pantalón. La tenía muerta, ojalá a esa diabla, pero no, igual le dije: -hágale-. Yo oía la ducha en el baño. Después de mucho rato medio se me paró. Yo estaba ya algo anestesiado. Pero igual me estaba excitado pensaba en lo que estaba haciendo Faber adentro. Cuando salga lo voy a ver como se come esa vieja. Será que sale y se la come acá en frente mío, esperaba. Le quería ver la verga. Cómo la tendría. Me recordaba haberle visto el borde de la marca de la ropa interior. Ese “man” también tenía un culo ancho de medio gordo. Se le veían las piernas gruesas y no tenía casi ...
... vellos. Sólo un poco de barba. -Quítese eso- me dijo la diabla, señalando el pantalón y los zapatos en el piso. Me paré y me los estaba quitando cuando siguió: -Que culo tan rico, jummm, yo quiero un culo así- Me pareció raro. No le presté atención. Me comenzó a acariciar los glúteos y yo la miraba mientras le pasaba la mano por los senos bajando hasta sentirle los labios de la vagina y meterle el dedo rápido. -ay que rico, papi, acaríciemela así, que rico- Ella me tocaba las nalgas, y fue metiendo su dedo entre mis glúteos, no la paré, pero cuando me di cuenta sentía las uñas entre mi raja y su dedo en mi ano. No me molestó. Y así seguimos un rato. Yo escuchaba que en el baño estaban hablando oía que estaban penetrando a la otra y eso me excitaba, Faber hablaba duro, ronco, y daba órdenes. Hasta que luego sólo escuché la ducha. -venga yo le chupo el culo- me dijo, que demonia, pensé. Nunca me lo habían hecho, pero quería probar y para eso estaba pagando por esa cualquiera. Me voltee y ella como pudo se acomodó atrás e inició. Se sintió normal, ella lo hacía con calma pasando la lengua un rato cuando en ese momento se abrió la puerta. Paramos al instante, y en un alegato con el acento muy marcado Faber hablaba duro, casi gritando muerto de rabia; echaba a la mujer. Le había tratado de sacar plata de la billetera y la había visto. El infierno, el caos. Págueme, perra, y entonces, oigan a este, oigan a esta; se decían. Faber en toalla alegaba cuadraron ...