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Andrea compartiendo a su hermano
Fecha: 05/12/2021, Categorías: Incesto Autor: Mamaceando, Fuente: CuentoRelatos
... Fernanda —corrigió el, tomando por la cintura a Marcela. —Como sea, pinche vieja odiosa. —¿Me puedo ir así? —Dijo acercando más su cuerpo al de él, sentía ese bulto a la altura de su ombligo. Le gustó y se pegó más. Mientras Andrea reía viendo la cara de jitomate de su hermano. Cuando llegaron, él aprovechó para mirar a las compañeras de su hermana, todas tan sabrosas. Extrañaba la escuela. Por la tarde apenas salieron, el con gesto de su mano las llamo. —¡nos vas a espantar a los galanes! —Dijo Andrea pegándole un pequeño derechazo en el abdomen como forma de saludo. —¡Yo no tengo! —Se apresuró a decir Marcela. Los tres subieron al transporte, ellas en su plática olvidaron a Gustavo, que solo se limitaba a escucharlas sin entender un carajo. Así pasó las primeras y casi la segunda semana. Marcela ya usaba el cuerpo de Gustavo como soporte de ida y vuelta. El ya acostumbrado, le agradaba, pero le gustaba más que Marcela pasaba tiempo en su casa. Podía estar tras ellas sin que hicieran ningún reclamo. —¿Quieres agua? —Preguntó Andrea dirigiéndose a la cocina. —Mejor una cerveza. —Ándale, te mando borracha y me matan tus papás. —Bueno agua. En cuanto se perdió en la cocina, Marcela brincó y se sentó en las piernas de Gustavo que se vio sorprendido, más por el beso que ella le plantó de improvisto. —¡¿Pero… que?’ —¿No te gusto? —Preguntó ella aún a centímetros de sus labios. —Si, mucho… Pero… —lo interrumpió con otro beso que él pudo ...
... contestar. Andre se quedó en el umbral de la puerta y regreso con los vasos. Le quería dar tiempo a su amiga. Más por el odio a su cuñada que por la amistad que tenía con Marcela. Aunque en su refrigerador había mucha cerveza Andrea pretexto algo para dejarlos solos. —¡Voy por un six a la tienda, no me tardo! Los dos en la sala no se separaban y las manos de Gustavo buscaban esas tetas hermosas, ella se dejaba, sábana su pecho, se sentó de frente a él para que pudiera sacar sus tetas, chupo sus pezones rositas. Con el ritmo cardiaco a todo lo que daba. —¡Que rico! —Déjame ver tu culo, Marcela se levantó y de espaldas a él se bajó el pantalón ajustado, sus mangas salieron como si fuera un premio, el reclamo con ambas manos. Andrea que solo hizo sonar la puerta, no perdía detalles de cómo su amiga se estaba revolcando con su hermano. —¡Nos va a ver Andrea! —¡No me importa! —Dijo ella levantándole la camiseta y besar sus pectorales duros. —Ven, vamos a mi cuarto. —¡Vamos! Se perdieron en el pasillo, pero ante tanto deseo, olvidaron cerrar la puerta. Andrea se acercó sigilosamente y a un costado de la puerta miró como Marcela le sean el pantalón a su hermano. Dejando al aire una verga de buen tamaño y totalmente dura. —¡La voy a meter en mi boquita! —¡¿en serio me la vas a…?! La respuesta fue instantánea, Marcela separó sus labios para que la verga de Gustavo entrará. Mientras en la puerta, Andrea comenzaba a mojarse mirando como su amiga le comía ...