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Mario (14 de 22): Normalidad relativa
Fecha: 05/12/2021, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... despedía de él. Estuvo todo el tiempo muy cariñoso, aunque me apuró el que le llenara la boca de semen, él no le dio importancia, en realidad se lo tragó todo después de vaciarme y tener un par de minutos mi verga en la boca después, mamándola despacio hasta que se desinfló. -Dile a tu abuelo que quiero hablar con él, tengo que hacerle unos encargos. -Vale, se lo diré. -en esta ocasión me abrazó besándome antes de dejarme salir de la casa. ************ Mi abuelo no estaba en casa cuando llegué, esperaba que no viniera tan bebido como la pasada vez, como pensé que posiblemente llegaría acompañado de Aldo preparé algo más de cena e invitarle a que se quedara a cenar. Estaba terminando cuando llegó y, como había supuesto, Aldo venía a su lado. Se le veía algo achispado pero no tan mal como el otro día. -Don Guillermo quiere que estés con él. -se lo dije sin saludarnos, esperaba que la noticia le pusiera contento. -Ya era hora de que se acordara de mi. -se marchó en su habitación para volver unos segundos después. -Hay comida de sobra Aldo, ¿quieres quedarte a cenar? -el robusto muchacho no hacía llegado a hablar y solo me miraba. -¿Quieres que me quede a cenar?, ¿aquí? -Te estoy invitando, si tu quieres. -sonreía un poco bobalicón y sin afirmar o negar se sentó a la mesa. Se estaba haciendo un asiduo de la casa, ya no tenía que prepararle la lista de lo que necesitábamos, él mismo se encargaba de vigilar lo que hacía falta y tenernos ...
... surtidos de todo lo habitual, yo solamente pagaba pasando por la caja de la tienda una vez al mes. Por lo demás era un chico silencioso conmigo y hablador con el abuelo, aunque en alguna ocasión nos gastábamos bromas y reíamos como si hubiéramos sido amigos siempre. Salvando la diferencia era un niño grande, como un gran perro guardián al que podías reñir, te miraba con tristeza, y pronto lo olvidaba para seguir con su labor imperturbable, impávido para flaquear por una minucia. -Don Román, cuente a Marito como entrena a los chavales. -miré sorprendido a Aldo, el chico comía con ganas y hablaba con la boca llena, observé lleno de curiosidad al abuelo. -Mario no lo entendería, ¿qué sabe éste de cosas de hombres? -me sentí ofendido, no por lo que dijo, fue por el tono despreciativo que empleó. -Don Guillermo me esta enseñando a montar en moto de montaña, esta mañana me ha llevado para la primera lección. -ahora fue él quien levantó la cabeza del plato para mirarme. -Te romperás la cabeza. -después nos quedamos en silencio. -Tu abuelo sabe boxear muy bien y enseña a algunos pequeños. -el abuelo solo gruñó y ya no se habló más. ************ Tres meses habían transcurrido y no sucedieron muchas más cosas aparte de las normales. Lorenzo inauguró una nueva tienda animado por los buenos resultados que había conseguido ayudado por Miguel, tampoco era muy grande, según él convenía diversificar y repartirse por distintos barrios de la ciudad. Me invitó a la ...