1. El ayudante (Cap. 10): Irene a espaldas de su novio (II)


    Fecha: 08/12/2021, Categorías: Hetero Autor: JoKe316, Fuente: CuentoRelatos

    ... separadas y algo flexionadas para poder tener a esa altura a su verga, tomó con su mano por la base a su semidormido pero aun así portentoso miembro y comenzó a pasearlo obscenamente por todo el rostro de la Idol, quien sólo apretó sus labios en una leve mueca, entrecerrando sus ojos. Ese vulgar pene era tan enorme que él podía sujetarlo por la base y aun así lograba tocar con el glande el mentón de la fémina. "a lo que me refiero."
    
    La Idol de 28 años intentó responder, decir algo, pero se atragantó en sus palabras cuando el hombre usó su otra mano para tomar sus testículos, alzándolos sobre ella, tapando su vista. El hombre sujetó la sudorosa y colgante piel para finalmente dejar caer su pesado par de genitales sobre la cara de la morocha, abarcando toda la frente de Irene. La Idol sólo arrugó un poco su entrecejo, ahora tapado con los genitales de ese vil hombre. Toda su carita estaba ocupada por la verga y bolas de su Ayudante. Y al tener sus labios apretados se obligaba a respirar por la nariz, lo que hacía que consumiera más y más de ese potente olor mezcla de sudor, semen y sexo que emanaba de esa robusta verga. Pero no podía moverse, pues sus manos aún estaban apoyadas en el suelo para no caer de espaldas. O, al menos, esa era la razón más lógica que podía encontrar ante su falta de reacción.
    
    "Uhm," Su Ayudante, por su parte, aprovechó la inacción de la contraria para empezar a menear suavemente su cadera y así empezar a frotar morbosamente sus genitales sobre ...
    ... frente, nariz, mejillas y labios de la sometida Idol. "Bueno, si no quieres hacer, hm, esperar más a tu novio, será mejor que abras esa boquita." Gruñó suave al llevar sus testículos a masajear las mejillas y nariz de la sometida Idol, el hilillo transparente de líquido preseminal que brotaba de la punta de su glande colgando por la barbilla de la morocha, cayendo hasta pegarse a su cuello y escote.
    
    "U-usted, hmff," Finalmente, Irene se pareció cansarse de tal obscena demostración de poder sobre ella, hablando en una voz firme a pesar de ser sólo un murmullo que el Ayudante no llegó a escuchar por la música suave que aún se escuchaba en la sala. "¿De verdad cree que haré e-uuahhmgg," Pero no llegó a terminar su reprimenda, pues el contrario aprovechó el preciso momento en que abrió esa preciosa boca para introducir en ella la punta de su glande y, seguidamente, toda la cabeza de su verga en un sólo movimiento.
    
    Y para Irene, el olor de esa portentosa herramienta en combinación con el sabor agrio y salado de su venosa carne fueron suficientes para terminar de embriagarla en ese ambiente a sexo y pecado que parecía sofocar el ambiente. Junto con el sabor de su sudorosa carne también pudo degustar ese viscoso y abundante fluido translúcido que brotaba de la punta de esa carnosa cabeza y que ahora se pegaba a su caliente lengua. Sus dedos se retorcieron firmes contra el suelo mientras centímetro tras centímetro de verga comenzó a ser introducido lentamente por su cavidad ...
«1234...»