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Despedida de soltera, todita para el tío
Fecha: 12/12/2021, Categorías: Incesto Autor: Nazareno Cruz, Fuente: CuentoRelatos
... esperma. Salí de su boca, vació en la palma de su mano el resto del semen, sorprendida y tosiendo, sin saber qué hacer con él. Su mirada busca explicación a mi actitud. — Perdón, perdón, me dejé llevar por la calentura, no me pude contener. Sé que aún no estas preparada pero… no pude… me pusiste tan caliente… — Nadie pide perdón por ser feliz. Fueron tus palabras. — Es cierto me hizo muy feliz acabar en tu boca. — Yo debo disculparme, no sabía cómo hacer, nunca había chupado una pija, menos aún que se vengan en mi boca. Con mi novio nunca llegó más allá de la paja, después abría las piernas y adentro de la concha hasta que él acababa, alguna vez también yo. Nunca sin forro. Yo te voy a hacer conocer la textura de la pija, sin forro, sentir piel con piel. Coloqué sus piernas en mis hombros, para poder tenerla bien puesta, accedió, preguntó por el forro (condón), que lo sabía hacer sin usarlo, que me tuviera confianza no le terminaría dentro, cuando llegara el momento la saco y le dejaba la leche en otro “lugar”. — En qué lugar, podés dejar tu leche? Te la puedo dejar sobre el cuerpo, en la boca o… en la colita. Preguntó por las opciones y cómo hacerlo, la respuesta se perdió cuando se la enterré toda, a fondo, disfruta, agitándose, deliciosa queja por ser más gordota que la conocida. A poco de estar enchufándola y masajeando el clítoris, desató en otro orgasmo, a toda orquesta, sacudiéndose, dislocada, estrujando sus pechos y agarrándose del ...
... borde del sofá. Sufre el delirio de la angustia de no saber cómo dominar la inquietud que producen los terremotos internos. No paraba de friccionarla ni de moverme en ella, prolongaba el orgasmo hasta niveles insostenibles, luego de varios y dilatados jadeos disminuí la contundencia del bombeo. Enseguida retomé el traqueteo, con las manos debajo de la cola, por demás ensartada, golpeaba con la pija en el fondo del útero. Estaba cercano el momento, esta vez consulté donde venirme, que en su boca estaría delicioso, sin obligación de tragar, si no quería a podía escupir. — Escupir la leche de mi hombre. Nooo Llegué al límite, aviso que “voy a domicilio”, acerco el choto bañado en sus jugos, y meto en su boca, pajea ella misma, ayuda con la mano para exprimirle toda su esencia. Se llenó la boca de mi carne palpitante, luchaba por llegar al fondo de la garganta; avisé que se apreste a recibirme la leche. Sostenía la cabeza con una mano, breve empujón y largué un grueso, fuerte y caliente chorrazo de semen en la boca. No paraba de fluir mi leche. Una arcada y un gesto que sí, se tragó todo. Necesitó dos traguitos para engullir todo el contenido. —Qué caliente te sale, es un poco salada. Me gustó. Ni falta hace que sostengas la cabeza, no pensaba retirarme. Agradecida me besó con intensidad, se refregó la lengua contra la mía, queriendo pasarle algo de mi sabor. Se apresuró por relatarme todo lo vivido, como sentía la penetración, el grosor del choto, la pasión de ...