1. Memorias inolvidables (Capítulo 3): mi hermana Angustias


    Fecha: 14/12/2021, Categorías: Gays Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... padre para presentárselo. Miré el rostro de mi padre y enseguida adiviné que se le cayó el mundo a los pies. Saludó a René, que es como se llama, y le dijo a mi hermana en catalán, que es como hablaba cuando se enfadaba:
    
    — Digues-li que es renti, que fa pudor, i després ja veurem, aquí no vull veure-ho de moment.
    
    Angustias se puso a llorar, esperaba dar la gran sorpresa y le dije:
    
    — No te preocupes, Angustias, yo te lo entreno y entonces papá lo aceptará.
    
    Me lo llevé a mi habitación. Una vez allí me pregunta:
    
    — Ton père a dit quelque chose de pas très bon, qu'est-ce que c’était?
    
    Le hice desnudarse. No tuvo problemas. Yo quería ver la polla y me gustó, es algo así como de mi muñeca al codo de larga, gruesa como las cinco yemas de las manos juntas o algo más, nervuda y apetitosa. Le dije en mi pobre francés:
    
    — Mon père a dit de bien raser ton corps, d'essayer de me donner le feu vert, alors on verra …
    
    — Oh, mon dieu, c'est bon.
    
    Me desnudé. Le senté en una giratoria de mi baño y comencé a afeitarle el pecho. Eso fue coser y cantar, mientras él miraba mi polla totalmente rasurada y acariciaba la textura suave y sedosa de la piel de mi pene. Descubrí que era un adicto al sexo por cómo me acariciaba el escroto, distinguiendo y separando las bolas, no me hacía daño con tocarlos tan suavemente, pero electrizaba los testículos. Luego le hice ponerse en pie y me puse a afeitarle el pubis tras haberlo embadurnado de espuma de afeitar. Cuando estaban limpios ...
    ... con todo el cuidado le afeité las bolas, el entorno al pene y el mismo pene que tenía unos pelos ensortijados encima de su base. Le dije que se pusiera de espaldas y se agachara. Solo así pude dejarle un culo más fino que el culo del David de Miguel Ángel en Florencia. Y a continuación vino la mía. Pasé la cuchilla por sus piernas y por su espalda. Nos pusimos de pie y levantó los brazos, le afeité las axilas y los brazos, algo de la espalda y le besé el cuello. Tomé un Body Milk y fui esparciendo por todo su cuerpo. Toqué su cuerpo centímetro a centímetro. Y le masajeé con crema del body milk los huevos y le puse su polla a punto, me puse mucho lubricante dilatador, también en su pene, me di media vuelta y le dije:
    
    — Baise-moi, mets-moi ta bite dans le cul, putain.
    
    Me folló como una bestia. Me dolió mucho, muchísimo, pero lo probé antes que mi hermana. A pesar del dolor que me gustó, porque una vez atravesado, ya todo me venía cuesta abajo. Fue el primer negro que me folló en mi vida. Lo peor de todo es que él se fue pensando que era normal en mi casa que todos nos probáramos a los que pretendían a alguien de la familia o me lo hizo creer que pensaba eso. Pero me preguntaba cuando iban a follarlo mis hermanos y mi padre. Y me preguntó si tendría que follarse a mi madre. Le respondí:
    
    — Todo eso es asunto mío, déjame hacer a mí y como tú eres bi, si mi hermana te pone problemas, mi culo está disponible. Nos duchamos, le presté un jean y una camiseta de tirantes que le ...
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