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Camila
Fecha: 15/12/2021, Categorías: Infidelidad Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... boca y la nariz, él se intentó zafar de las psicópatas garras de Samantha pero ella se le abalanzó encima, subiéndose en su espalda haciendo que el pobre tendero cayera al suelo. El resto no lo pude ver porque pasó detrás del mostrador pero después de cinco minutos salió Samantha del mostrador riéndose con la llave hacia la puerta en la que vi todo. -¡Antes de entrar tienes que quitarte el pantalón y la camisa!- gritó mientras se quitaba el pantalón y la camisa. -¡Déjate de tonterías! -¡Ah! okey. Veo que no quieres entrar...- como no tenía tiempo que perder me quité la camisa y dejé al aire libre mi pecho desnudo, lo que hizo que Samantha me mirara de una forma muy pervertida. -¡Ahora el pantalón!- miré hacia atrás para confirmar que no hubiesen transeúntes menores de dieciocho años pasando detrás de mí y me quité el pantalón. Samantha abrió la puerta y me puso la mano en el pecho para no dejarme pasar.- Quiero el helado que me prometiste. Si no, no hay anillo. -No, si me hubieras dicho antes te lo hubiera traído. -Ups, que tonta soy. Entonces, si no hay helado, no hay anillo. A menos que...- En eso volteó, pegó su culo contra mi paquete y lo movió lenta y circularmente por toda mi entrepierna. Es difícil de explicar, pero cuando tú tienes un amor por los culos grandes como la tengo yo y una mujer de semejante belleza se te insinúa de esa manera: con el mejor culo que este planeta haya visto (al menos a percepción mía) restregándotelo por toda tu ...
... entrepierna, tú simplemente no te puedes resistir. Díganme, queridos lectores, si están de mi lado o no. Yo simplemente miré hacia una pita que manejaba el movimiento de las persianas de la puerta de cristal, volví mi cabeza hacia el andén del frente y halé de la pita haciendo que la persiana no dejara entrar la luz del sol. -Perdóname Camila... Pero Samantha está demasiado buena. Agarré sus caderas y la pegué más a mi entrepierna mientras ella movía mi verga con su culo. La cogí del pelo y acerqué su cuello a mis labios para besárselo. Ella empezó a gemir suave pero continuamente. Para ese punto tenía el pene más duro que el cemento. Con la mano derecha busqué su tanga y la empecé a bajar. Ella palpaba mi slip estimulándolo más de lo que estaba. Cuando logré con su coño ella ya me había bajado el slip, masturbando el pedazo. Yo hice lo mismo con su coño, sobando lentamente su clítoris, bajando hasta su raja y volviendo a subir notando como lentamente se le mojaba. -Espera ¿Y el tendero? -¿Acaso eres marica? no me importa que esté viendo o no.¡Fóllame de una puta vez! Ya tenía el visto bueno de Samantha, así que, agarrándola del pelo, la puse de rodillas para que engullera mi verga antes de penetrarla, ella obediente se arrodilló y la agarró con las dos manos, me miró y jugando con su lengua en mi glande masturbó el tronco. Lentamente fue engullendo más y más, primero acariciaba con los labios la cabeza, luego la fue metiendo más hasta tener la cabeza completa en la ...