-
La gerente y yo hicimos más que el trabajo
Fecha: 24/12/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Litas, Fuente: CuentoRelatos
Cuando tenía 23 años entré a trabajar a una empresa mediana, mi rol era revisar toda la información de cobranza, los cobros en efectivo o tarjeta y toda esa información la obtenía de los gerentes de casa sucursal. Dentro de las gerentes había una señora llamada Diana, en ese momento ella tenía 41 años, de 1.60-1.65 de estatura, delgada, de tetas medianas, pero firmes y un trasero mediano y firme, esto por ella participaba en carreras de 5 km. La sucursal de la cual Diana era gerente era la principal donde más movimientos se hacían por lo tanto la información tardaba más en ser recabada (se debía enviar un informe diario) pero la ventaja era que yo podía bajar a la sucursal y tomar la información de inmediato. Diana era muy distraída y por lo tanto siempre tenía mal la información, diario bajaba para ayudar con el informe. Era un viernes ya mucha gente se había ido, eran las 6:20 PM y aún no tenía la información, así que baje para ayudar y cuando entre a la sucursal estaba Diana sola, con las manos en la cara y muchos papeles en el escritorio, me acerque y pregunté qué pasaba, cuando levantó su cara vi que estaba llorando. Diana: Es que estoy desesperada, no me cuadra la información, ya es tarde y mi esposo me habla enojado y nos peleamos, no puedo resolver ni el trabajo ni mi casa. Yo: tranquila (mientras me acercaba y la abrazaba) lo del trabajo es fácil, con lo de tu casa si hay algo en lo cual yo te pueda ayudar, no dudes en decirme. D: problemas de pareja y ...
... problemas de la edad, pero (aun llorando) muchas gracias, siempre me ayudas con el trabajo y ahora me ayudas a desahogarme, pero vamos a apurarnos. Así que nos pusimos a trabajar, primero tuvimos que ordenar los papeles y cuando se levantó note que traía una mini falda negra, unas zapatillas con poco tacón, unas medias negras y arriba un saco. Después de ordenar la información me senté para poderla ingresar al sistema y ella me la iba dictando, después de unos minutos me dijo "me quitaré el saco, con todo lo estuvimos ordenando me dio calor" y para mi sorpresa vi que traía una blusa blanca, casi transparente con un escote que dejaba ver el inicio de sus pechos, el canalillo que los separa y su brasier negro de encaje, por lo cual por unos momentos me quedé viéndola, mientras ella se acomodaba la blusa y cuando me vio me sonrió. Después de un rato (ya eran las 7:15) me dijo "si quieres yo sigo ingresando la información y tú me dictas, ya que debes estar cansado" a lo cual accedí, al estar de pie podía tener una visión increíble de sus pechos, cuando terminamos el trabajo y verifique que todo estuviera bien y finalmente envié la información. Ella estaba sentada e hizo un largo suspiro y se recostó en el escritorio. Y: debes estar muy cansada, lo bueno es que mañana ya no vendremos a trabajar. D: estoy súper cansada y estresada, pero al menos el trabajo ya acabó por hoy, pero aún estoy pensando cómo resolveré lo de casa Y: bueno pero ya es menos, además viene el fin ...