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La boda
Fecha: 26/12/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Aitor había acudido a la boda de unos amigos. La ceremonia había sido preciosa y muy emotiva pero lo que iba a ocurrir en el banquete no se lo hubiera imaginado ni, aunque lo hubiera deseado durante años. A él le habían sentado en una mesa con amigos y amigas de los novios. Habló con bastante gente. Había una mujer que era amiga de la novia que estaba frente a él y que le cohibía mucho. Voz aguardentosa, muy ronca y una mirada muy penetrante. Parecía que con la mirada podía meter su mano dentro de su cuerpo y arrancarle el alma. Lo que no sabía la Dama era que cada vez que le miraba él tenía una erección. Lo que si veía era que Aitor agachaba la mirada y evitaba las más de las veces su mirada. Ella intuía en él un alma sumisa pero no sabía si sumisa desde un punto de vista BDSM. Dudaba si intentar someterle porque no sabía que ocurriría si metía la pata, pero si no lo era podía decir que solo se lo quería follar. Ana que así se llamaba la mujer, más cerca de los 60 que de los cincuenta, sabía que era atractiva y que si lo deseaba salvo que él tuviera pareja no le sería difícil. Por lo menos, conseguir que él dudase, así que decidió intentarlo. Se levantó con la excusa de ir al baño cuando comenzó el baile y muchos de ellos se fueron a por una copa. Ella pasó a su lado y le ordenó recalcando cada sílaba que le siguiera. Aitor dudó, pero la verdad es que la mujer lo excitaba y en ese entorno controlado no podía pasar nada malo. Pero Aitor no vio el movimiento que ...
... hizo la mujer con la mano. Un hombre enorme esperó a que Aitor saliera detrás de la Dama y fue tras ellos. Sabía lo que iba a ocurrir. La mujer entró en el baño de mujeres y cuando llegó Aitor le miró para que le quedase claro que debía entrar. Allí comprobó las cabinas y eligió la última de la esquina y esperó que Aitor pasara delante de ella. ¡Desnúdate, perro! ---- ordenó a Aitor. Este no sabía si mandarla a la mierda u obedecer, pero sus manos actuaban solas. Fue desnudándose, pero cuando solo quedaba el bóxer entonces paró por orden de ella. La mujer metió la mano en el bolso y se puso una especie de dedal. Con éste dedal metálico y labrado con figuras que parecía recién salidas de un cuadro de Rubens. Fue acariciando el pecho del hombre. Jugueteó en sus pezones cortó algún pelo de su torso, luego bajó hacia sus piernas y en dos movimientos precisos cortó el bóxer que cayó al suelo. Ahora con el juguete lo pasó por la base de la polla hasta la punta. Aitor estaba teniendo una erección y el precum empezaba a mojar la punta de su polla. Se estaba poniendo muy caliente. La mujer llevaba un vestido lencero de color lila. Lo dio la vuelta, Del bolso sacó unas esposas y lo esposó con las manos por encima de la cabeza. Lo conminó a no moverse con susurros al oído. Extrajo un dildo de su bolso con forma de cono y le hizo chuparlo al chico para luego introducirlo en su ano. Le costó, pero al final logró meterlo. Jugó con el culo hasta que el dildo entraba y salía sin ...