1. Cruzando el charco


    Fecha: 28/12/2021, Categorías: Gays Autor: Elegos, Fuente: CuentoRelatos

    ... Con cara de cansancio se dio una ducha y salió del aseo con unos pantalones cortos y una camiseta que estaba cortada a la altura del pecho dejando unos bonitos abdominales al descubierto. Sus piernas también eran bonitas, redondas, torneadas y sin apenas vello. Se desplomó en la cama de invitados y se durmió de repente profundamente. Eran las tres de la tarde.
    
    Se despertó a las dos de la mañana, fresco como una rosa y con mucha hambre. Después de comer todo lo que le puse y algo más que él mismo se buscó por fin se sentó tranquilo al lado mío en el sofá. Me explicó que le habían dado una beca en la universidad para estudiar en España, buscó la universidad de Valencia y vio que había acuerdo. Incluía la matrícula, el viaje, el papeleo y parte de la manutención. Como su familia no tenía mucho dinero se le ocurrió que podía quedarse en mi casa. Pero esto último se le olvidó comentármelo.
    
    Yo estaba con los ojos como platos, no sabía que clase de loco había metido en mi casa. La situación era tan ridículamente caótica y había tantas cosas que podían salir mal. Y él seguía sonriendo. Y de repente se sentó mucho más cerca de mí, y puso su mano en mi polla. Me miró con esos almendrados y profundos ojos suyos y me dijo: —tenía que hacerlo, me he pillado de ti, pienso en ti, sueño contigo y ni modo de poder tenerte allí. Voy a estar un curso aquí en tu casa si me dejas y quiero estar contigo.
    
    Su mano seguía en mi polla, masajeándola suavemente. Yo seguía callado, él siguió ...
    ... explicándome que tampoco es que fuera algo premeditado, sino que el chico que iba a venir se echó para atrás y le ofrecieron a él la beca. Y entre los preparativos y otras cosas, fue dejando lo de pedir permiso y sin darse cuenta llegó el día del viaje. Además, tenía miedo de que yo dijera que no.
    
    Yo no dije nada, puse mi mano en su muslo y empecé a acariciarlo y pasé mi otra mano por encima de su cabeza, incliné mi cabeza sobre la suya mientras atraía la suya con mi mano y nos fundimos en un beso húmedo, largo y profundo. Metí la lengua en su boca y su lengua empezó a jugar amigablemente con ella. Luego empezamos a besarnos en el cuello y en las orejas, mi mano subió hasta su entre pierna y noté que había un bulto terriblemente enorme, empezaba a estar húmedo en la punta, supongo que estaba chorreando precum. Me levanté del sofá y estirando de su mano me lo llevé a mi habitación.
    
    Nada más llegar me senté en el borde de la cama y tirando de los lados del pantalón dejé su enorme polla al descubierto. Salió rebotando hacia arriba, algunas gotas de precum ya chorreaban de su glande hacia el tronco. Me relamí nada más verla, mientras él seguía allí de pie. Lo cogí por la cintura, era estrecha y lo atraje hacia mí. Su polla entró suavemente en mi boca, él suspiró de placer. Su polla era deliciosa, larga y no tan estrecha como recordaba; mi lengua empezó a jugar con su glande y el empezó a jadear mientras me cogía la cabeza con sus manos. Empecé a masajearle los huevos con una ...