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Domingo, su hermanastra y su hermana
Fecha: 01/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... del coche. Domingo vio la vagina de Paloma latiendo. Estaba empalmado. Era demasiada tentación junta. Se lo puso en la entrada, Paloma le dijo: -Mete. ¡Rómpeme el coño! Le metió la cabeza. -¡¡Hasta el fondo! Hasta el fondo se la metió y después la folló sin compasión. La verga entraba y salía empapada. Paloma lubricaba una barbaridad. Sonó un móvil en el coche. Era el de Paloma. Sara lo cogió y le dijo al que llamaba: -Paloma está ocupada. Era el marido de Paloma y le debió decir algo fuerte, ya que Sara salió del coche fue junto a su hermanastra, le dio el móvil y le dijo: -Toma, aguanta tú a tu marido. -Dime, Pedro -Domingo la folló más aprisa-. ¡Ayyy! -"¿Qué te pasa"? -le preguntó el marido. -Me acabo de dar con un martillo en un dedo, ¡Ayyy, cómo duele! Hablamos mañana. -¡Qué cabrón eres, Domingo! Querías que se enterara -le dijo Paloma después de colgar. -¡No trago a ese mamón, ni al otro! Me robaron lo que más quería. Sara cogió el móvil y volvió al coche cantando: -¿Y cómo es él? ¿En qué lugar se enamoró de ti? Pregúntale... Domingo le siguió dando caña fina. Cuando sintió que Paloma se iba a correr, paró de follarla y dejó la punta de la polla en la entrada de la vagina -Sigue, cariño, sigue -le dijo Paloma -Relájate, después te vendrá con mas fuerza. Paloma se relajó. Al estar relajada se la fue metiendo y sacando ...
... despacito, y despacito la siguió follando. -¿Cómo sabes tanto de sexo si te acaba de desvirgar Sara? -Tengo cientos y cientos de horas de porno. Al rato Paloma estaba que echaba por fuera. -Despacito aún me gusta más. Me estás matando de placer -le dijo Paloma entre gemidos. Domingo no tardó en sentir que Paloma estaba a punto de nuevo, esta vez no paró. Sara salió del coche con otro gin-tonic en la mano. Estaba por la mitad, se debiera haber bebido la otra mitad, ya que mirando cómo follaban comenzó a mover el culo alrededor y hacia los lados en un lento y sensual baile mientras cantaba: -Despacito... Paloma no estaba para canciones. -Calla puta, ca, ca caca. ¡Mierda¡ Aún no, aún no, no, joder, aún no. No puedo aguantar, no puedo aguantar, no puedo. ¡Me corro! Se corrió arqueando el cuerpo sacudiéndose y jadeando cómo una perra. Domingo al acabar de correrse Paloma iba a sacarla para correrse fuera, pero su hermanastra le cogió el culo, tiró hacia ella y con la polla metida hasta el fondo, le dijo: -Córrete dentro de mi coño que no hay peligro. Domingo se corrió metiendo y sacando y Paloma con el roce y sintiendo la leche llenar su coño se volvió correr. Los gemidos de placer de los dos los ahogó Sara que seguía bailando y cantando: -Despacito... Despacito les dieron las diez, las once, las doce, la una las dos y las tres. Fin