1. Domingo, su hermanastra y su hermana


    Fecha: 01/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    ... estoy disfrutando le dijo Paloma.
    
    -Y yo -dijo Sara.
    
    Sara dejó de mamar la verga y le lamió los huevos. Paloma ocupó su lugar y masturbándolo metió en la boca aquel pollón que latía y soltaba aguadilla.
    
    -Ni en mis sueños más calientes me sentí así. ¡Qué lenguas! -le tocó el culo a Sara-. ¡Y qué culo! Sois dos diosas.
    
    -Dos putas -le dijo Paloma.
    
    -Dos preciosidades. ¡Ay que me voy a correr! Quítala de la boca, Paloma, quítala que me corro.
    
    Paloma la quitó de la boca y la soltó. La leche comenzó a bajar por la polla. Sara la recogió con su lengua al llegar a los huevos, luego fue lamiendo el tronco y al llegar arriba mamó la cabeza y se tragó los últimos chorritos. Paloma la miraba boquiabierta, ella que era la calentorra, no se tragaba la leche. Al acabar de tragar le dijo:
    
    -Eres un pozo de sorpresas, Sara.
    
    Sara le respondió dándole un beso con lengua. Acto seguido se quitó las bragas y se sentó sobre la verga de su hermano dándole la espalda, verga que no había perdido rigidez.
    
    -¡Joder que sensación más rica y morbosa la de desvirgar a un hermano! -dijo mientras la verga iba entrando en su coño.
    
    Paloma también se quitó las bragas, pero ella no las dejo caer, las cogió y mojadas se las dio a oler a Domingo.
    
    -¿Te gusta cómo huele mi coño?
    
    Domingo olió profundamente, y después le dijo:
    
    -Ya me tarda comerlo.
    
    Le cogió una mano y se la llevó al coño mientras Domingo sentía el culo de Sara chocar con su cuerpo.
    
    -Mira cómo está -le dijo ...
    ... Paloma.
    
    -Empapada, está empapada.
    
    Paloma levantó la camiseta y le puso una teta en la boca, Domingo chupó, lamió y mamó aquella tetaza con areola rosada y gordo pezón, luego le dio la otra y aún se la comió con más ganas
    
    -Ahora estoy chorreando. ¡Cómo tengo el coño! Echa por fuera -le dijo Paloma
    
    Sonia comenzó a follar la verga se su hermano con saña y a tirar del aliento.
    
    -Chorreando estoy yo. ¡Ay qué me corro, ay qué me corro, ay que me corro, ay que me corro. ¡Oooh! ¡Me corro!
    
    Paloma cuando Sara quitó la verga del coño y la vio pringada con los jugos de la corrida, se la mamó para conocer el sabor del coño de su hermanastra, después abrió la puerta del coche y le dijo a Domingo.
    
    -Ven.
    
    Salieron del coche, Paloma se echó sobré el capó, abrió las piernas, y le dijo:
    
    -Come.
    
    Domingo vio su coño rasurado y fue a por el cómo iría un perro a por un chuletón. Se lo abrió con dos dedos como le había dicho que se lo iba a abrir, le lamió los labios, le enterró la lengua en la vagina, le hizo todo lo que le dijera que le iba a hacer. Acabó dejando la lengua sobre su clítoris y Paloma moviendo la pelvis para frotarla con la lengua, le dijo:
    
    -¡Diosss, que gusto! ¡Pedazo de corrida voy a echar! ¡Te voy a ahogar! Sííí sííí síií. ¡Ya, ya, ya, yaaa! ¡Tomaaa!!
    
    Paloma desbordó. Aquello era una riada en toda regla, una riada de jugos acuosos y calentitos con sabor agridulce que el goloso se tragó, tragó los que pudo, ya que parte de ellos cayeron sobre el capó ...