1. Luze (1)


    Fecha: 01/01/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: rafacal, Fuente: CuentoRelatos

    Hace unos ocho meses invité a cenar a mi casa a Luze, con tres o cuatro mujeres más; ella vino sola, no conocía al grupo y nos habíamos visto sólo una vez, en casa de un conocido. Cociné para todas, pero no me fijé en Luze, aunque tampoco me interesaba ninguna de las asistentes. Eran sólo mis amigas. Me esmeré en mi labor culinaria para ellas y cenamos delicioso. Siempre presto mucha atención al buen desempeño de mi afición predilecta.
    
    Se fueron todas muy tarde, después de bastante licor. Una de ellas manejó su auto, a Luze le ordené un Uber. Media hora después, casi a media noche, sonó mi celular. Era Luze.
    
    Su voz delataba que estaba bastante ebria. Yo me encontraba recogiendo mi limitado desorden, pues soy bastante metódico cuando tengo un evento así en casa.
    
    Conversamos por unos minutos y detecté que se le dificultaba hacerlo, pues no podía conectar una frase con otra.
    
    −Tengo una confesión que hacerte Rafa, me gustaría que nos viéramos −dijo.
    
    Casi no nos conocíamos, pero aunque sorprendido, siempre estaba listo a recibir algo así, pues le prestaba mucha atención a mi carisma delante de las mujeres. Esta vez, supe que alguien, en este caso ella, había mordido el anzuelo.
    
    −Me encantaría Luze −le contesté− pero para hacerlo, te anticipo que debes estar dispuesta a darme sexo, mucho sexo.
    
    Después de algunos segundos de silencio, dijo −debo ir a dormir−, y se despidió.
    
    Pensé en ella, en su cuerpo y en detalles que había observado. Poseía un magnífico ...
    ... físico, le calculé unos setenta años bien vividos, pues observé cierta elegancia en su vestir, además de un comportamiento que denotaba seguridad personal. Mientras seguía haciendo mi labor de limpieza, pensé que una mujer como ella, debería ser una leona brava en la cama. Pero concluí que mi comentario le había intimidado y que por consiguiente… la había perdido, a lo que no presté importancia, pues para mi, era sólo una más.
    
    Soy un hombre mayor y no soy selectivo con la edad de una mujer, pues considero que cada etapa de la vida de ellas, te proporciona sorpresas para las que no estás preparado. Pero tengo una preferencia especial hacia mujeres mayores, bastante mayores, por decirlo así.
    
    Una mujer mayor, estoy hablando de las que cuyo elevador ya pasó hace rato el quinto piso y tal vez el sexto, tiene encantos, que solo hombres sensatos pueden apreciar, descubrir y admirar. Sus cuerpos, ya han sufrido las inclemencias del paso de los años, pero ellas saben que todo ser humano está expuesto al mismo fenómeno, de manera que, con la frente alta, enfrentan con seguridad a algún candidato que empiece a merodear alrededor de ellas, sabiendo que las arruguitas y los músculos flojos de él, acompañados de la infalible celulitis, serán acompañantes de los suyos propios. Pero cuidado! Ellas no se preocupan ya por sus cuerpos; creo que les llevan esa gran ventaja a las jóvenes. Además, por su experiencia, pueden manejar muy bien la seducción, la coquetería y especialmente la pasión, ...
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