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El chochito de papá
Fecha: 08/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... gruesos y no iba pintada, no le hacía falta, su belleza no necesitaba aditivos. Le dijo: -Enséñame algo. -¿Qué me das a cambio? -Mi leche. -Dame algo que se pueda gastar. -¿Te valen cincuenta euros por enseñarme las tetas? -Valen. Cogió la cartera en la guantera y le dio los cincuenta euros. Con el dinero en una mano, la joven apoyó los brazos en la ventanilla, se subió la parte de arriba del biquini, y dándole el culo a los coches que a unos treinta metros pasaban por la carretera, le enseñó sus tetas casi triangulares, con areolas marrones y pezones gorditos, luego le preguntó: -¿Te gustan? Eusebio meneando la polla, le respondió: -Me gustaría más ver tu coño, pero se me acabó el dinero. -Tú dale que ya veremos. La joven vio cómo la mano derecha de Eusebio subía y bajaba. Cómo la piel tapaba el glande y después bajaba... Cuando del meato le empezó a salir aguadilla ya ella tenía la braga del biquini mojada. La apartó para un lado y le dijo: -Abre la puerta. Eusebio abrió la puerta del auto y vio su coño. -¿Te gusta? -Lo que me gustaría es comerlo. -Nunca se sabe, a lo mejor tienes suerte, mientras tanto voy a hacer algo para ti. La joven empezó a hacerse un dedo... En nada estaba gimiendo. Eusebio, sin dejar de menear la polla, la agarró por la cintura y tiró hacia él. La joven se dejó ir y su coño se encontró con la lengua de Eusebio. Con poco más de una docena de lamidas hizo que se corriera en su boca y con ella se ...
... corrió él. La joven al acabar de correrse se agachó le cogió la polla y se la chupó un par de veces, después se levantó, bajó la parte de arriba del biquini y le dijo: -Fue un placer. Eusebio guardando la polla, le dijo: -El placer fue mutuo. La muchacha echó a correr con el perro detrás de ella. Llegó hasta donde tenía su ropa y guardó los cincuenta euros en uno de los bolsillos de sus vaqueros. Cuando Eusebio encendió el auto para irse la joven le dijo adiós con la mano. Después lanzó el disco y el bichón maltés y ella se echaban a correr en su busca. Cuando Eusebio llegó a casa se quitó la chaqueta del traje, se desabotonó el chaleco, se sentó en el tresillo del salón, se quitó los zapatos, cogió el mando de la televisión y la puso en Discovery Channel. Sonia llegó al salón vestida con un short rojo y una blusa con los cuatro botones de arriba fuera de sus ojales y anudado por encima del ombligo. Enseñando el canalillo y la mitad de sus grandes tetas, le dijo a su padre: -¡Sorpresa! Eusebio la miró y le dijo: -¿Pero tú no volvías la semana que viene? -Londres no es lo que yo esperaba, por cierto, llamó mamá. -¿Y qué te dijo? -Que te dijese que el miércoles vuelve de Paris y que firmará los papeles del divorcio. -Sin tiempo no era. -¿Una copa, papá? -Pon. Sonia fue al mueble bar y se sirvió una copa de peppermint Marie Brizard. Hizo cómo si sirviese otra de brandy Fundador Supremo y cuando devolvió la botella al mueble bar ...