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Mi prima se viste de novia (Capítulo 19)
Fecha: 19/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Usuario PsyExA, Fuente: CuentoRelatos
... así. La escucho gemir mientras se masturba y cree que yo no me doy cuenta. O disimula, pero yo no soy un tonto. Y me hace muy mal saber que jamás voy a poder verle la vagina completa, sin estrenar digamos, si eso ocurre. – continuó.-Por eso estoy seguro que si usted va a hablarle y se la encara, la convence fácil. – me explicó – Y si me envía una foto, o las que pueda, yo le estaré por siempre agradecido. – dijo al final. Era sin dudas una de las conversaciones más extrañas que había tenido en mi vida. Pero yo también podía mantenerle el personaje, si servía para mirar a mi prima chuparse una concha. Cómo ya imaginaba su respuesta, le pregunté si había intentado poner una cámara escondida en el baño, para filmarla mientras se bañaba o hacía pis. Que esa era mi principal recomendación. Y me dijo que sí, que ya lo había hecho, pero no tuvo éxito y decidió no arriesgarse más. Que al menos le había podido filmar la cola en una oportunidad y la bombacha en otra. Pero la concha abierta y profunda, no. Me contó también que la invitó al crucero con la excusa de hacerle un regalo por los dieciocho años y celebrar que había terminado el colegio con buenas notas, pero en realidad pensaba que, ya que viajaban solos y compartirían el cuarto, podría animarse a fotografiarla. Pero que no lo hizo. Y que sólo una noche tuvo el coraje para sacarle una foto a una teta, estirándole un poquito el corpiño, mientras dormía. Que pensó que con eso se podría conformar, pero ahora le ...
... había aparecido esta oportunidad y que él era un hombre que siempre aprovechaba las posibilidades que se le presentaban. Y que si el problema era el dinero, que podía darme más. Creo que fueron los primeros minutos que estuve arriba del barco, sin pensar en la colita de Julia. Ahora no podía quitarme de mi mente la imagen de su lengua y la de la pibita compartiendo un lechazo directo del pico de mi poronga. -Al final no sé si fue buena idea traerla aquí – me explicó luego, casi lagrimeando. – No sabe lo que es verla cambiarse, tener tan a mano las bombachas y las polleras que usa. Es un dolor inmenso tener que aguantarme las ganas de ni siquiera tocarla dormida, o de oler la ropa interior que deja en la ducha, por miedo a ser descubierto. Y encima ese tipo de charlas que le escucho tener, preguntando cómo encararse a un chico, o si conviene recibir una eyaculación en la boca la primera vez que tienen sexo. O si el sexo anal duele mucho, o si cuenta como una desvirgada. Realmente me parten el corazón. – dijo después, aunque ambos sabíamos que lo que en verdad le partía era el pito. – Por favor se lo pido, usuario. Usted tiene que ayudarme.-me suplicó. -Cuando vaya a la universidad le van a romper la integridad, estoy seguro. -repitió al final. Por unos segundos pensé en despacharlo y decirle que no. Para qué me iba a meter en semejante lio, si los datos que el tipo me había dado ya eran suficientes para ir a encarármela y enfiestarla, sin que él éste involucrado en ...