1. ¿Quieres que te desvirgue, hijo?


    Fecha: 21/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos

    Santiago se moría por follar con su madre desde el día en que supo que su padre se había quedado impotente a causa de un accidente, pero no se atrevía a entrarle, pues pensaba que por más ganas que la mujer pasara no le iba a dejar follar con ella, al fin y al cabo era su hijo.
    
    Aquella tarde llegó a casa de la playa, llamó por su madre y cómo no le contestó fue a su habitación. La puerta estaba entornada, la empujó y allí estaba Raquel dormida sobre la cama. Vestía solo con una camisa blanca desabotonada que dejaba ver sus redondas y gordas tetas con areolas rosadas y generosos pezones. Tenía su negra melena suelta, la cabeza girada hacia la izquierda, un brazo estirado a lo largo de su cuerpo y el otro detrás de la cabeza, las largas piernas estiradas y abiertas. Sobre el tobillo de su pierna izquierda estaban sus bragas blancas. Su coño peludo llamó la atención de Santiago aún más que sus tetas, ya que la mata que lo rodeaba era muy abundante.
    
    Santiago no había visto a una mujer desnuda en su vida. Tenía que inmortalizar aquel momento. Empalmado sacó el teléfono móvil del bolsillo y empezó a sacar fotos de sus tetas, de su coño, de cuerpo entero... Estaba tan excitado que no controló. Quiso saber cómo era un coño por dentro. Acercó su cabeza al sexo de su madre, lo abrió con dos dedos y al abrirlo Raquel despertó. Incorporándose a la velocidad del rayo le cogió la cabeza y empotró la boca de su hijo en su coño, después lo soltó y le dijo:
    
    -¡¿Ya viste mi coño de ...
    ... cerca, cabrón?!
    
    Santiago se separó de su madre. Tenía sus labios pringados de jugos, los lamió, después pensó que esta podía ser la suya y se comportó como nunca antes lo había hecho, le dijo:
    
    -Tienes un coño muy rico, mamá.
    
    -¡Puerco! Cuando se entere de esto tu padre te va a crujir.
    
    Santiago se puso en plan chantajista.
    
    -Tengo fotos en las que estás cómo estás. Cómo le digas lo que hice se las enseño.
    
    -¡Ven aquí, desgraciado!
    
    Raquel salió de la cama con idea de hacer pedazos el móvil, pero Santiago corría más que ella. En la cocina, Raquel andaba alrededor de la mesa detrás de él, pero el cabrito sabiendo que no lo iba a coger aún se reía de ella.
    
    -¿Cuánto tiempo llevas sin follar, mamá? ¿Tres años? Yo podría...
    
    -¡Me cago en tu sombra! ¡Los coños de las madres son para parir a los hijos!
    
    Santiago hizo cómo que no la escuchara.
    
    -¿A qué sabrán tus tetas?
    
    -¡Y las tetas para amamantarlos!
    
    -Eso, eso, eso.
    
    -¡Cuando son bebés, cabezón!
    
    -Quiero ser tu bebé.
    
    El cabreo de Raquel iba en aumento.
    
    -¡Cómo te pille te muerdo en los huevos!
    
    -Mejor chúpamelos.
    
    -¡Tú no tienes huevos ni polla, tú no tienes nada!
    
    Santiago ya andaba sobrado.
    
    -Si te meto la polla en la boca te atraganto.
    
    Raquel ponía una cara de fiera que aún excitaba más a su hijo.
    
    -¿¡Con qué me atragantas, mal bicho?!
    
    Santiago sacó la polla empalmada, se la enseño, y le dijo:
    
    -Con esta verga.
    
    La polla era importante, pero Raquel le mintió:
    
    -Con esa no ...
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