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¿Quieres que te desvirgue, hijo?
Fecha: 21/01/2022, Categorías: Incesto Autor: Kiko, Fuente: CuentoRelatos
... arriba, le quitó la cinta de la boca, le agarró los huevos y le dijo: -¿Quieres que te cape? -Si me capas te quedas sin ninguna polla útil en casa. Raquel le dio una palmada en la polla y esta se movió de abajo a arriba y de arriba a abajo cómo si tuviera un muelle. -Mira que viva está, dentro de nada va a estar muerta. La polla de Santiago, dura cómo una roca, estaba manchando de aguadilla la mano de su madre. Raquel se puso más cachondo que su hijo. Instintivamente su mano bajó y subió por la polla media docena de veces antes de decirle: -Habla ahora o queda sin picha para siempre. Santiago sabía que su madre no le iba a cortar la polla, no estaba tan loca. Volvió a negar con la cabeza. Raquel vio que aquel no era el camino. -A ver, Santi. ¿Qué quieres que haga para que me digas dónde escondiste el teléfono móvil? Santiago no se lo tuvo que pensar. -Desnúdate. Raquel estaba muy mojada, sabía que si le seguía el juego acabaría follando con su hijo y se lo siguió. -¿Si me desnudo para ti me dirías dónde lo escondiste? -Tendrías que hacer algo más que eso. -¿Cómo qué? -Ya te lo iré diciendo, desnúdate. Raquel quitó la chaqueta del pijama y los pantalones. Santiago volvió a ver sus gordas tetas con areolas rosadas e importantes pezones y su coño peludo. La polla soltó más aguadilla. Raquel le dijo: -¿Contento? -Mi polla está llorando de alegría. Tu cuerpo la excita. Raquel frotó el meato con sus pezones. Sintió cómo ...
... se los mojaba de aguadilla y su coño se mojó un poco más. -Quiero mamar tus tetas, mamá. -Te dejaré solo un poquito, por ahora. Santiago quería más. -Y me la meneas. -Y te la meneo. Le puso una teta y al segundo se la quitó. Le meneó la polla tres o cuatro segundos y paró. Santiago no se conformaba. -Y me la chupas. Le dio un beso en la polla, la lamió y se la chupó otros tres o cuatro segundos. -¿Algo más? -Y me das el coño a comer. Le puso el coño en la boca casi un minuto. La idea era que fuera un visto y no visto, pero por lo visto le gustaba sentir la lengua de su hijo en su coño. Cuando se lo quitó le dijo Santiago: -Y por último... Raquel sabía de sobras lo que le iba a decir, así que se adelantó ella. -De meter nada. ¿Aceptas o no? No se lo tuvo que pensar dos veces, le respondió: -Acepto. Diez veces subió y bajó la mano por la polla al tiempo que se le mamaba el glande y ya se corrió soltando un chorro de leche que casi llega al techo. Raquel ya estaba muy perra. Dejó que acabara de correrse, le metió un dedo en el culo y masturbándolo y meneándosela se la mamó, ocho mamadas le hicieron falta para correrse de nuevo soltando otro gran chorro. De nuevo la leche bajó por la polla abajo. Raquel ya echaba por fuera. En menos de un minuto su hijo se había corrido dos veces. Raquel le preguntó: -¿Es tu primera vez? -Sí. -Se nota. Le puso un pezón en la boca. Santiago lo lamió y luego mamó lo que le dejó mamar. ...