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Virginia (Parte VII)
Fecha: 22/01/2022, Categorías: Confesiones Autor: tuarek, Fuente: CuentoRelatos
Estaba en la tarde del viernes en la oficina, ya pronto a irme, cuando Rebeca me tocó el hombro... Rebeca: mira… Me dejó un papel en mi mesa y se fue hacia su escritorio, tome la nota y la leí: “yo sé que te la comes”. Me volteé a verla y sonreía muy coquetamente, me figure que se deleitaba en mi reacción, porque cruzo la pierna de forma muy descarada haciendo notar sus curvas y que la falda se subía fácilmente. Le hice una seña muy poco creíble, de que no entendía que quería decir, pero sabía que era lo que insinuaba, me quedo viendo y su gesto lo dijo todo, una mueca de incredulidad y también de saber que tenía razón. Tomo un lápiz y escribió en cuaderno, luego arranco la hoja, la doblo y paso por mi cubículo dejándola al lado… dijo que iría a tomar un poco de aire antes de salir. Al ir por el pasillo hacia la salida se giró y me lanzo un beso de despedida, después de ver que no había nadie más cerca leí la nota: “te espero en la bodega de papel…” Me quede pensando que hacer, ella algo quería, ese juego era una forma de alterarme y dejarme fuera de guardia, pero no se me ocurrió nada más, que ir a ver que estaba planeando. Salí de la sala y me encaminé al cuarto de papelería, esa tarde estaba prácticamente desierta la oficina, la puerta del cuarto estaba entreabierta y a oscuras. Entre y busque el interruptor, cuando una mano se pegó a mi cuerpo y me tanteó la entrepierna, encendí la luz y me encontré con la mirada sonriente de Rebeca… Rebeca: si, ya ...
... decía yo, que debías tenerla buena! Me lo dijo así sin más, su mano explorando sin descaro entre mis piernas y de por sí, que me excito la situación se me estaba poniendo dura. Yo: pero que te pasa? Como es que se te revuelve la hormona!? Se lo dije lo más natural posible, pero sin mucha reticencia a que su mano siguiera palpándome, apenas trate de quitarla ella ponía la otra. Rebeca: no te hagas el bobo, ya es obvio para mí que desde la noche de la discoteca y si acaso desde antes, te andas comiendo a la inocentona de la Gini (así le decían en la oficina a Virginia) Yo: Y que te hace pensar eso? Rebeca: papito, yo sé de eso… tu queridísima y muy recatada amiga se delata, ya una vez que estábamos hablando las chicas, de a quien de la oficina nos cogeríamos ella se quedó muda cuando le pregunte si alguna vez te la había visto… pero no era solo eso, además de la salida a la discoteca, cuando le he preguntado qué pasó se queda calladita, pero bien que la vi apretadita con vos… no lo disimula. Yo: y que tiene que ver que me trajeras aquí? Rebeca: jajaja! Que inocente resultas… primero aquella se delata muy fácil y tu vienes aquí preocupado por saber… a mí ya me lo dejaron ver… Yo: es que me dejaste intrigado nada más! Por eso vine! Rebeca: en serio? Solo por eso… no te asustó que te delataras tan rápido? No te hagas… Yo: bueno, dime como es que dices que Virginia anda tras mío, no entiendo… Rebeca: a niño… ella se delató fácil… le mostré unas ...