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Mario (18 de 22): La vuelta de Peru
Fecha: 25/01/2022, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos
... de la base. -Nadie la mama como tu vidita, nadie le da tanto gusto. ¡Ohhhh!, las ganas que tenía de que la mamaras. El aviso me llegó cuando su escroto se contrajo y los huevos subieron apretados contra la base de la polla, luego su voz avisando. ¡Aggg! Ya me viene bebé. -la sujeté con las dos manos para que no me la metiera hasta el fondo, deseaba recibir la leche en la boca para paladearla y sentir su sabor. La leche le salía a borbotones, primero con mucha fuerza y después como un pacífico río con abundante caudal de semen. Terminó de vaciarse, de temblar sujetando mi cabeza, apartando mi pelo de la cara para mirarme a los ojos, entonces la saqué para pasarle la lengua y comer los jugos que tenía entre los pelos. Nos duchamos y me dejó solo para que me prepara el culito para lo que viniera después, en el armario había una boquilla, aún en la cajita sin estrenar, para que usara en mi limpieza, El aviso sin escribir lo entendí al instante “como esta habrá más”. Me envolví en el enorme albornoz y salí a su despacho. Me esperaba sentado en la butaca al lado de la ventana, también se había tapado con su albornoz. Llegué donde él y me senté a su lado mirándolo. -¿Cómo está el bebé y la mamá? -sonrió de una manera graciosa. -Cuando lo veas no te lo vas a creer, es igual que su abuelo, o sea, como yo. -¡Ja, ja, ja! ¿Como tu? ¿Así de feo? -me abracé a él y le besé la comisura de la boca. -Igualito, te lo juro. -Has hecho fotos. -A miles. -se ...
... levantó y fue a buscar su móvil. -Míralo. -era una cosa minúscula, con los brazos y las piernas estiradas, los puños cerrados y apretados, y boca abierta todo lo que daba, llorando. A pesar de estar tan pequeño yo le veía rasgos asiáticos, o a mi me lo parecieron. -Creo que no se parece en nada, mentiroso, ya empiezas a presumir de nieto. -No te has fijado en lo importante, fíjate en su verga. -me hizo soltar una enorme carcajada con lo que decía. -¡Ja, ja, ja! ¿Pero qué dices? -Hazme caso, creemé, se lo que digo, este niño tendrá una polla como la mía o más grande. -no podía parar de reír y me abracé a él ocultando la cara en su pecho. Su mamá aún se reponía, al parecer no llevaba muy bien los embarazos, el parto la había dejado muy débil y sin fuerzas, pasarían unos meses en Japón antes de regresa a U.S.A. -Estoy satisfecho de tu amigo, está haciendo un buen trabajo y no descansa…, quiero que mis empleados trabajen y se ganen el salario, pero no los quiero enfermos. -¿Te refieres a Pedro? -Claro que sí, ¿quién si no él? Tu me lo recomendaste, ¿no te acuerdas? -me acordaba, y mucho, no se el motivo que me guío a aparentar no recordarle. -Lo recuerdo perfectamente, no se en qué estaba pensando en este momento. ¿Le quedará aún mucho trabajo que hacer? -Mucho, como Robert va a quedarse allí un tiempo, lo acompañará en sus viajes. -llegaba el momento de dejar el tema de su familia, continuaba apoyado en su pecho y metí la mano bajo la felpa de la ...