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La mamá de Max (II)
Fecha: 27/01/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... que me devores! L: ¡Que vagina más rica, seguro esta lista para mí! M: ¡Tómala cariño, devórala! Le hice a un lado la tanga y comencé oliendo su rico aroma de placer, ella besaba la cabeza de mi verga mientras acariciaba mis bolas con sus suaves manos. Sus mamadas me daban un muy rico placer, sus dientes raspaban rico mi tronco, con sus manos bajaba mi cuerito y luego con su boca lo subía, que rico oral me daba, mientras tanto mi lengua entraba y salía con fuerza de su vagina, mezclando mi saliva con sus ricos fluidos, le apretaba su clítoris que estaba durísimo por el trabajo que le daba. M: ¡Bebe que rico, uf, que rica verga! L: ¿Te gusta? me da gusto mi señora! M: ¡Me tienes loca, tan joven y tan vigoroso, te necesito diario! L: ¡Usted es una maquina sexual! Ella subió para cabalgarme muy rico, mi verga entraba hasta el fondo y el sonido de mis testículos chocando con sus nalgas me excitaba más, sus movimientos sensuales me derretían, sus tetas eran devoradas por mi boca, ¡esto le encantaba tanto que me pedía que la mordiera más fuerte!, yo la obedecí, prácticamente masticaba el pezón mientras mi verga revolvía sus entrañas. M: ¡Ah, Luis así que rico, uf papi soy tuya! L: ¡Que mujer eres, me tienes loco! M: ¡Me encanta tu verga, que dura! La acosté y cruce su pierna por encima poniéndola de la cintura para debajo de ladito y así en esa pose le introduje mi dura verga, ella movía un poco su pelvis lo que hacía que mi verga rosara todo ...
... por dentro, mientras yo le acariciaba las piernas y las nalgas que tanto me gustan, sus gemidos empezaron a ser más fuerte, mis movimientos la tenían extasiada, ¡el riesgo de ser descubiertos aumentaba más y más! M: ¡Bebe que rico, coges riquísimo, no pares! L: ¡Señora pero que cuerpo, me encanta como coge! M: Ah, ya te dije que me hables de tu, ¡uf! L: ¡Ok nena, que rico coges! Le levante las piernas hasta su frente, con violencia la enteraba mientras le besaba las piernas y los pies, sus gemidos eran más fuertes, la adrenalina me excitaba más y me ponía más duro, pensar que Max o su papa nos descubrieran me ponía a mil. ¡Cogiéndome en posición “normal”, nos besábamos muy apasionadamente su lengua no quería salir de mi boca, yo me movía fuerte y mis manos apretaban sus tetas! Ambos nos venimos juntos, le llené toda su vagina de leche y ella sacaba su squirt a todo lo daba, con el orgasmo a mil nos separamos porque escuchamos ruido, ¡yo me avente debajo de su cama y vi entrar a su marido! ¿Qué haces? Le pregunto cuando entro al cuarto ¡nada, solo me cambio! Ella le contesto apenas con claridad ¡bueno, me voy a bañar! Su marido ya muy ebrio se metió a la regadera, ella un poco tensa me pidió que me fuera rápido, pero yo todo excitado y con mi verga dura nuevamente la comencé a besar, ella al principio me quiso quitar, pero ya era tarde, ¡su marido se bañaba y ella me acariciaba la verga! ¡La llevé a la cama y mientras conversaba con su esposo la ...