1. Aventuras y desventuras húmedas: Segunda etapa (11)


    Fecha: 28/01/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... acariciarle.
    
    No había sido un movimiento casual o un espasmo, eran caricias, unas caricias maravillosas. La respiración se le agitó y se le aceleró el corazón. Una pregunta siempre le rondaba la cabeza y la solía dar esquinazo desde el verano, pero después de un día tan malo, se dio en lujo de pensarla, “¿me gusta, mamá?”.
    
    —Sergio, —el joven salió de sus pensamientos algo sobresaltado. Giró su rostro para ver a su madre que ahora tenía ambas manos sobre la suya— perdón… pensaba que estabas menos atento. Solo te quería decir, gracias por invitarme al cine.
    
    Los ojos de su madre le miraban fijamente, ese azul tan intenso que se veía a la perfección en la oscuridad de la sala. Se mantuvo en silencio contemplándola, su coleta estaba bien hecha, se había puesto ropa a la moda e incluso se maquilló ligeramente. Su madre no necesitaba eso para estar bella, Sergio lo sabía bien, lo que necesitaba era felicidad.
    
    Sin embargo, todo aquello ayudaba a mejorar la apariencia y sobre todo una parte que hipnotizó al joven. Su cuerpo estaba girado y ambos brazos se apretaron contra sus senos, era inevitable que estuviera así y de haberse fijado en como tenía la camiseta interior no lo habría hecho. Un pecho se chocó contra el otro, dando la sensación de aumento de tamaño, aunque no era real, nadie le iba a quitar ese pensamiento al muchacho.
    
    Estaban allí, delante de sus ojos, unos pechos tan perfectos como los de su tía que suplicaban su atención. Cerró los ojos en el instante ...
    ... que se dio cuenta de lo inapropiado de la situación, estaban tan cerca y para colmo… su madre estaba mirándole.
    
    Sonrió de forma casual, más mostrando una mueca de nerviosismo que la propia sonrisa. Mari que apenas podía vislumbrar el rostro de su hijo, no le dio importancia pensando que podría haber sido un efecto óptico, salvo que no lo era. Lo único que había pasado y que la mujer observó malamente en la oscuridad del cine, fue que su hijo se alteró al ver un escote que mostraba tanto.
    
    —Todo es poco para ti.
    
    La frase les sorprendió a ambos, incluso Mari echó para atrás la cabeza y sonrió perpleja por tal afirmación. Ladeó la cabeza haciendo caer la coleta sobre el hombro y con media mueca de felicidad y otra media de incredulidad le contestó.
    
    —Qué romántico, Sergio.
    
    Ambos sacaron una ligera sonrisa y volvieron la vista a la pantalla, donde la trama se había resuelto y el protagonista salía victorioso. En las butacas, Sergio no había salido victorioso, sino que seguía sudando y una leve erección comenzaba a hacerse hueco en su ropa interior… y no tenía intención de bajar. Sobre todo por un motivo en especial, la mano de Mari le seguía acariciando.
    
    La mujer fue la primera que se levantó al terminar la película. Sergio mientras ella se colocaba bien la ropa, se estuvo mirando un rato más la mano, todavía podía notar el suave tacto de la caricia.
    
    —¡Qué bien estuvo! ¿No crees? —saltó su madre cuando ambos comenzaron a bajar las escaleras.
    
    —Te diré que no ...
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