-
Aventuras y desventuras húmedas: Segunda etapa (5)
Fecha: 30/01/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos
... un poco el ritmo, cogiendo con fuerza la cintura de Marta e introduciendo más de lo normal su pene en el interior. —Cuidado, Sergio, más despacio. —Es que a este ritmo no sé si me voy a ir… —Seguro que sí, cariño. El joven prosiguió, pero aquello no había manera de poder terminar. Quería acabar, no obstante su sexo no llegaba al límite deseado. Entonces algo sucedió. Su móvil vibró, notándolo en el tobillo como el pequeño aviso delataba un mensaje. De pronto algo le vino a la mente, “¿quizá sea Alicia?”. En su interior un sentimiento de placer le recorrió, pensar en aquella chica le ponía la carne de gallina. Mirando la espalda color blanquecina de Marta, volvió a sujetar con fuerza la cintura, pero esta vez, cerró los ojos. La foto que tenía la muchacha en bikini apareció en su mente, aquel cuerpo delgado y escandaloso que parecía tallado en mármol. Se imaginó que intercambiaba papeles y la que estaba postrada ante él no era su pareja, sino su “amante”. Aquella idea le sacudió por dentro, se estremeció al pensar en tal posibilidad y de pronto un estallido resonó en sus partes bajas. —Me corro —dijo con un tono elevado al notar tal sensación. Incrementó algo el ritmo de penetración y en su cabeza, el cuerpo de Alicia era el que recibía el ataque. Escuchó de fondo como de la boca de Marta, alguna que otra respiración acelerada se escapaba sin remedio, sin embargo para Sergio su pareja no estaba allí, sino la amiga de su hermana. La cabeza de la ...
... muchacha se giraba en pleno coito y le preguntaba si era mejor follársela a ella o a Marta. Sergio bufó al imaginarse tal cosa, jamás hubiera escuchado esa frase de los labios de su pareja, ese no era su estilo, pero Alicia… era un mundo nuevo por descubrir. Sintió la contracción de su zona genital e introdujo todo lo que pudo su miembro para descargar en el interior de Alicia… bueno, de Marta. Esta dio un grito al sentir como los dieciocho centímetros de su novio la alcanzaban una zona que poco le gustaba y después desparramaba todo su jugo en el interior. Sergio se dejó caer hacia atrás una vez completada su tarea y retorció su espalda dejando que los espasmos camparan a sus anchas por su cuerpo. Había sido glorioso, de los mejores orgasmos desde el viaje con su tía, y todo… gracias… ¿A quién? Cuando se pudo rehacer se vistió solo en la sala, mientras Marta lo hacía en su cuarto, poniéndose la ropa que allí había dejado. Bajaron en silencio por el ascensor y ya en la calle, mientras el joven aún pensaba en lo bueno que había sido su eyaculación, su pareja le dijo. —Al final, te has venido muy arriba. —¿Por qué lo dices? —Sergio que volvió a la realidad estaba perdido. —Has entrado, muy a dentro… ya sabes que eso no me mola mucho. —¿No te gustó? Si has gemido ¿no? —No. Me ha dado un poco de impresión, es una sensación de dolor y placer y no me va, pero como estabas a punto no te dije nada. —Lo siento. Perdóname, no me he dado cuenta. —Sergio no lo veía ...