1. Aventuras y desventuras húmedas: Segunda etapa (Fin)


    Fecha: 02/02/2022, Categorías: Incesto Autor: LilithDuran, Fuente: CuentoRelatos

    ... gemir cada vez más alto. El rugir de los viejos muebles acompañaba el incesante golpe de la madera contra la vieja pared. Todo aquello se unía en una sinfonía perfecta tanto con el golpeteo de los genitales de Sergio contra el clítoris de la mujer, como con los gritos de esta que cada vez eran más exagerados. ¿La tempestad del exterior? Era el mero canto de un grillo en medio de un concierto.
    
    —Tía —gritó Sergio sumido en una lujuria salvaje—, te voy a meter el dedo.
    
    —¿Cómo?
    
    —En el culo. —“joder” pensó Carmen. Aunque no le dio tiempo a mucho más, porque un dedo gordo y frío de lubricante ya estaba tocándola.
    
    —Mete poco a poco, yo te mando.
    
    La mujer fue diciendo, “más” a cada poco, dejando que unos milímetros la horadasen lo que nunca había sido profanado. Sin darse cuenta, con el último más, Sergio la contestó.
    
    —No hay más, está todo.
    
    —Madre mía… —susurró la mujer roja de lo caliente que estaba— espera. —alcanzó su succionador de clítoris sabiendo que era el momento correcto y lo accionó— Sigue… mi vida, ahora sigue hasta que yo te lo ordene.
    
    El juguete encendido comenzando su labor, mientras Sergio proseguía en su inagotable sexo. La penetración vaginal, más el descubrimiento del masaje anal y el succionador trabajando en su clítoris, estaban haciendo que Carmen sintiera más placer que en toda su vida.
    
    Hizo un movimiento nervioso con la mano, rozando el ansia, para que su sobrino se moviera más rápido. Este lo hizo mientras las gotas de sudor le ...
    ... recorrían el cuerpo y caían de su cara a la espalda de la mujer. El cabecero estaba a punto de reventar, ya fuera este o la pared. Los muelles aguantaban por algún azar caprichoso del destino.
    
    Sergio estaba llevado por un éxtasis monumental que le hizo darle una cachetada tan fuerte a su tía que gritó. Esa le había picado y quizá dolido un poco, pero era lo que necesitaba en ese momento y no le importó, porque el orgasmo ya estaba.
    
    —Sí, sí, sí…
    
    Comenzó a gritar como alma que lleva el diablo y dejó caer el succionador mientras sonreía de forma apasionada. Sergio sacaba el dedo del interior de la mujer y agarraba de la cintura con fuerza para usar sus últimas fuerzas en aquellos envites. Las manos de la mujer se posaron en el cabecero que no paraba de sonar, esta vez acompasado con el chocar de genitales de Sergio.
    
    Al final ocurrió, con una mano empujó a su sobrino con violencia sacándole de su interior, quedándose ella sola apoyada en el cabecero y moviendo su cadera todavía por la inercia del coito. Con las piernas abiertas comenzó a fluir todo de su cuerpo, tanto que los muslos se le comenzaron a mojar a la par que temblaban.
    
    Carmen que seguía moviendo su cuerpo por la mera inercia que había tenido todo aquel rato, no se dio cuenta de que seguía golpeando el cabecero contra la pared. Al final la vieja madera no aguantó más y crujió a la vez que la tía soltaba el grito de placer más sonoro de su vida.
    
    El clímax era espectacular, el mejor orgasmo de su vida, ...
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