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Cogiendo a la mujer de mi padre
Fecha: 06/02/2022, Categorías: Incesto Autor: MikeFed, Fuente: CuentoRelatos
... muchachos, ven como le gusta a la puta” dijo mi padre. Me fui desvistiendo, ellos cambiaron los lugares, y luego de un rato, ambos acabaron dentro de ella. La hice gatear hasta donde estaba sentado y que me comience a chupar. El primer sopapo en su cara sonó fuerte. “Lento y rico, tenemos toda la noche” le dije. De pronto, mi padre se levantó y fue hasta la puerta. Entraron otros dos hombres con máscaras en la cara. Sin decir palabra, se sentaron en otros sillones a mirar. Mi padre nos sirvió whisky a todos. Carla cuando vio a los otros hombres empezó a llorar. Mis amigos ya estaban empezando a levantar temperatura nuevamente. La hice parar frente a mí, dándome la espalda y comenzar a bajar, hasta que sintió mi pija en su orto. “No por favor” pidió El golpe en su estómago la dobló en dos. Volvió a ponerse y mi pija empezó a entrar en su culo. Lloraba sin parar. “Puta, metete dedos en la concha, mostrales a los amigos como te gusta meterte la mano” Ella fue metiéndose dedos, hasta casi hacer desaparecer la mano. Todos la miraban como subía y bajaba con mi verga en su culo y la mano en la concha. Mis amigos se acercaron y le dieron sus pijas para chupar. Hasta trataron de meterle las dos juntas en la boca. Sonó un celular, y uno de los hombres fue hasta la puerta de la casa. Entraron dos personas, que por la altura, eran mujeres, también con máscaras. Se sentaron una con cada hombre. Nadie ...
... hablaba. Hice que uno de los chicos se acueste en el suelo y que Carla lo monte por la concha. El otro se acomodó para metérsela en el culo. Carla gemía de placer y respiraba entrecortada. Yo me acerqué y la puse a chupar mi pija. Eso la volvió loca, y empezó a moverse con todo para meterse todas las pijas adentro. Una de las parejas empezó a filmar con el celular, Carla al verlos más loca se ponía. Los tres acabamos juntos. Nos quitamos y nos sentamos. Carla quedó en el suelo exhausta. Cuando mi padre vio que se recompuso dijo: “Como verán es una mujer muy puta. Antológica. Por eso quería que la vieran en acción.” Los hombres y las mujeres se sacaron las caretas. Cuando Carla los vio, se tapó la cara y se largó a llorar desconsolada. Eran amigas de ella y sus maridos, amigos de mi padre. Las dos parejas saludaron a mi padre, la miraron y se fueron. Carla no paraba de llorar. Sin importarnos, entre los tres, la cogimos de vuelta. Luego nos íbamos turnando, así hasta el amanecer. Ella estaba llena de semen por todo el cuerpo, sus jugos también la bañaban por completo. Mi padre bajó dos maletas de su cuarto, una muda de ropa y la hizo vestir sin bañarse. Le puso un billete de 100 dólares en la boca, saco las valijas de la casa y la echo. Lo que se supo de ella fue que estaba en una ciudad cercana, de prostituta caminando la calle. Era otra mujer, destrozada por dentro. Todo por engañar a un buen hombre.