1. Papo, mi hombre (Parte I)


    Fecha: 07/02/2022, Categorías: Gays Autor: Pasivo19, Fuente: CuentoRelatos

    ... vestir de mujer en la intimidad, que travestirme es mi debilidad, nunca imaginé que su sorpresa fuese un delicioso conjunto de lencería que esa misma tarde lo usé para él.
    
    Papo es un tipo encantador, delicado y muy inteligente. La charla no solo se dirigió al sexo -que también- me habló de muchas cosas y ya idiotizada con ese encanto luego de tocar temas de arte, literatura, filosofía, le sugerí irnos a mi apartamento. Me gustó y no había excusa para no conocerlo más íntimamente. Al llamar al camarero, Papo muy diligente pagó el consumo y me cruzó una mirada y una sonrisa de deseo que me flaquearon las piernas. Caminamos el corto trecho hasta mi casa y lo hice subir. Sus exquisitos modales me seguían idiotizando -o debo decir ya, enamorando- esperó a que yo le permitiera sentarse. Le ofrecí colgar su chaqueta y algo de beber. De broma me pidió un wisky pero se conformó con un vaso de agua. Soy fumadora y le pregunté si eso le molestaba. Por cortesía me dijo que no y hasta me aceptó un cigarro. Fumamos y el cruce de miradas aumentó. Yo ya estaba mojadita y me atreví a sentarme muy junto a él y a acariciar su pierna. Papo pasó el brazo por mi cuello y le ofrecí mi boca. Su beso me supo a miel quemada y a necesidad de hacerme mujer. Papo estaba muy excitado y procedí a sacarle la verga por la cremallera que ya había bajado hace rato. Su mano me paró en seco.
    
    -Quiero que te travistas niña bella -dijo sin parar de darme picos y de lamer mis labios- Ve y ponte lo que te ...
    ... di.
    
    Abrí la bolsa y mi cara relució ante tan bello conjunto. Lo adoré. Papo se magreó la polla por encima del pantalón y me hizo un gesto de acatar su orden. Aquello se ciñó a mi menuda figura exquisitamente y me solté el cabello -lo llevo largo hasta media espalda- me retoqué con maquillaje y me calcé unos tacones aguja imposibles pero preciosos y que hacían conjunto con la lencería. Me di carmín rosa y brillo, estaba bellísima.
    
    Papo enloqueció al ver a su niña hacerle un pase privado y admirar mi delicada figura de mujer con polla.
    
    -Siempre creí que la mujer perfecta debe tener rabo -dijo al ver que lo traía engarrotado y fuera del tanga- eres preciosa, Sasha, si me lo permites quisiera tener el privilegio de hacerte el amor y mi mujer.
    
    Papo esperó a que su niña lo desnudase y caí rendida ante su majestuosa verga. Nunca vi nada igual ni tuve el placer de tener algo así para satisfacerme.
    
    -¿Cuánto te mide ésta belleza? -pregunté obnubilada por el grosor y longitud. Estaba de rodillas y asía sus gordos testículos con mis dos manos.
    
    -No lo sé -dijo avergonzado- no me lo he medido nunca. Supongo que veintidós, quizá algo más...
    
    Papo me acariciaba el cabello y lo hacía en cola sujetándome para que yo disfrutase de su sabor. Chupé el glande con delicadeza, lamí el frenillo, repasé sus venas hinchadas con mi lengua y finalmente engullí lo que pude de su portentosa verga. Papo suspiraba y seguía sujeto a mi cabeza. Su preseminal brotaba ya incesante por esa rajita ...