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Papo, mi hombre (Parte I)
Fecha: 07/02/2022, Categorías: Gays Autor: Pasivo19, Fuente: CuentoRelatos
... enrojecida que ávida succioné. Me supo saladito y rico. Mamé media verga pues no me cabía más. Y me propuse -se lo dije después de hacerme el amor- que acabaría tragando toda esa polla así se me fuera la vida en ello. Papo rio encantado. Yo estaba ya mojadita, dispuesta y receptiva. Antes de la cita me había hecho un enema y estaba lubricada. -¿Me llevas a la cama, amor? -dije en susurros. Papo me puso en pie, nos morreamos y me levantó en sus brazos. Lo dirigí y entramos al cuarto. Con mucho cuidado me posó en la cama y se colocó encima de mí. Lo vi hermoso y abrí las piernas a la vez que le entregaba el tubo de gel para que lubrificara su sexo. Papo me miró extrañado y entendí. -¿Crees que todo esto -dije agarrando su verga y huevos- lo voy a desperdiciar dejándome encular con condón? Tú eres mi hombre, soy tu niña y como tu mujer que soy quiero que esta noche me hagas el amor, me dejes preñada y me conviertas en tu esposa. Ámame y no acabes nunca mi vida... Papo se refregó el tarugo con gel y yo me puse saliva en el ano, levanté mis piernas hasta sus hombros y lo llevé a la entrada. Papo, mi bello Papo dio un empujón y me dolió. Lo cogí de la cabeza y le pedí que me besara mientras me penetraba. Volvió a empujar y me taponó el ojal, dilaté y entró por completo. Gemí y lloriqueé no por el dolor -que ...
... es parte motivante en el sexo anal- sí por la pasión de amar a quien me estaba usando y llenando con su cuerpo. Papo no paró de chupar mi lengua y yo de suplicarle que me diera a beber de su boca. Su saliva bajaba hacia mi lengua y su verga embestía mis entrañas con ansiedad. El misionero es la postura ideal para quedarse embarazada y para ser sodomizada por quien amas, y yo ya lo estaba amando. En Papo vi al marido, al amante, al maestro y yo quería un marido como Papo. Mi bello Papo. En cuanto aceleró me morí de gusto y sin tocarme el orgasmo brotó de mi verga. Papo lo miró extasiado y deseoso de probar mi leche. Solo tuvo que agacharse un poco y sin sacar su verga de mi recto recogió con su lengua mi orgasmo. Se lo bebió!... Me abracé a su cuello, morreo asfixiante y mis entrañas se llenaron de su cálido néctar masculino. Quedé preñada de Papo, marcada por mi hombre y futuro esposo. Qué bello es desear y ser deseada, qué bello es embarazarse de quien amas. La verga de Papo palpitante seguía soltando esperma y yo con una felicidad total seguía exprimiéndola con contracciones anales hasta dejarlo seco, la quería toda, toda su leche, toda su esencia viril, todo el semen contenido en sus huevos, toda para mí sola. -Soy tu mujer Papo -dije feliz- Te A-M-O mi vida. ¿Quieres ser mi marido?... CONTINUARÁ...