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Luna de miel o Eva Luna (Parte 2)
Fecha: 08/02/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos
... trasero del cual hoy diría sería de unos noventa centímetros. Al principio creo debió sentir pena, pero ella me había hecho algo similar a mi y yo se lo había permitido y es como ella aceptó a que comenzara a besarle las nalgas, pero creo que se sorprendía cuando sentía mi lengua caliente en el canal de su trasero. Poco a poco fue cediendo hasta literalmente tener contacto oral con su ano. Gimió de placer y adoptó curvear su cuerpo sosteniéndose de la pared de la bañera, mientras me daba gusto de saborear ese precioso culo que tiene. En esa posición, comiéndole el culo a Eva Luna, me daba la oportunidad de cachetearle su concha y masajear su clítoris. Sabía que estaba a punto de alcanzar el cielo nuevamente y de repente me pidió que le penetrara la conchita. Seguimos en la misma posición y está más por decirlo, pero la vagina de Eva Luna estaba más que lubricada. Comenzamos con un ritmo semi lento, mientras con mis dedos en esta ocasión masajeaban la entrada de su ano. Me tomé mi tiempo y las embestidas llevaban ese ritmo semi lento pues de esa manera me podía dar el gusto de sobar su ojete hasta que eventualmente mi dedo pulgar se introdujo hasta el falange medial. Esto le habrá excitado tanto que fue Eva Luna la que desarrolla un vaivén acelerado y solo se escucha el chasquido de mi verga entrando y saliendo de su conchita mientras esta mujer solo gime diciendo: - Dame fuerte, así Antonio, dame así que me vengo… no pares papaíto. – Explotó con otro orgasmo fascinante y ...
... le hice un taladreo de dos minutos constantes donde se escuchaba ese choque de sus preciosas nalgas contra mi pelvis. No aguanté más pues sentía a la vez esos espasmos en su vagina y me hizo ver el paraíso una segunda vez. Terminó y Eva Luna se dedica a mamar mi verga cuando regresa a esa condición pasiva y me lava de nuevo con jabón toda el área de mi sexo. Nos secamos y nos fuimos a reposar donde Eva Luna me hacía plática de lo estábamos viviendo, quizá todavía con la desconfianza pues ella se lo repetía así misma, que no lo podría creer, pues ella continuaba casada. Quizá es por eso por lo que me pide que por favor no se lo cuente a mi prima: ¡Me moriría de pena! – añadía. Luego me daba cumplidos por el tamaño y lo potente que se mira mi verga y la cual masajeaba mientras estábamos acostados en su cama y también cultivaba mi ego diciéndome: - ¡Tienes enorme resistencia, harás delirar a cualquier chica que pase por tu cama! – La verdad que desde esa experiencia frustrante con la gata Sonia, me mentalice en hacer acabar a todas las chicas que buscaran sexo conmigo y me proponía a no acabar yo antes que ellas. Suena un tanto difícil cuando se es joven, pero es alcanzable… manejable. Mientras reposábamos para encontrar las energías para otra faena, Eva Luna me llevó a la plática que yo no hallaba como empezar, pues no sabía realmente como pedírselo o insinuar. Me indagaba sobre mis fantasías y como había sido esa primera vez cuando me despojé de mi virginidad. Le confesé ...