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Mi nueva mamá
Fecha: 10/02/2022, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
... nos encontramos solos en casa para pedírselo. Pero ella, el primer día que volví a pedírselo me impuso una condición - Vale lo haremos, pero coge un pañuelo y no te corras mas en mi coño, ni sobre la cama, que luego me das mucho trabajo. Se lo prometí, y así ocurrió el primer día que terminé llenando un pañuelo de esperma, que se me hizo pequeño por la cantidad de leche derramada y así los sucesivos días. Pero un día cuando estaba masturbándome mirando su culo abierto, ella se giró y se puso de cara, abrió se colocó una almohada grande en la espalda para estar incorporada. y lentamente abrió las piernas, despatarrada, me enseñó su coño, al mismo podía ver sus pechos y la cara, estaba guapísima, los pechos abundantes sin ser exagerados con grandes areolas rosadas. Habló - Así mamá puede ver como lo haces Sentado empecé a masturbarme, me sentía observado, al tiempo que ella jugaba con la abertura de su coño, me miraba a los ojos con cara de excitación mientras abría la vagina con los dedos de una mano, con la otra jugaba con su clítoris, dándose gusto. Yo seguía acariciándome con los dedos solamente sobre el glande con el manubrio apretado sobre el abdomen, nos miramos fijamente a los ojos mientras nos masturbábamos cada vez mas rápido, hasta que ella dijo - Quieres acercar el pene aquí, y tocar? Señalando con el dedo el agujerito de su culo, - Si me lo pones aquí, no cometemos incesto ni engañamos a nadie Me levanté, con el pene agarrado del tronco, ...
... como si fuera a caerse al suelo y me acerqué, ella se movió hasta el borde de la cama con las piernas abiertas y levantó un poco el culo para exponer el ano, con dos dedos recogió líquido lubricante de dentro de su vagina totalmente mojada y lo aplicó a la entrada del recto metiendo y sacando un dedo en su culo lo lubricó varias veces. Mientras tanto, yo tenía la punta del glande a unos centímetros de la entrada impaciente y cuando ella terminó de lubricarlo lo abrió con las dos manos y dijo - Ahora,. mételo despacito Apliqué la punta al agujero y apreté con las caderas un poquito, de forma que se metió medio glande en el interior y pregunté inocentemente - Mas? - Si, mételo del todo Y empujé con las caderas, resbaló hasta el interior del recto. La sensación era de tener un anillo apretándome el tronco mientras penetraba, caliente y apretado. Empecé a moverlo, metiendo y sacando despacito, daba mucho gusto, pero ella se sentía incómoda Resopló y se desclavó, retirando las caderas - Espera un poco Se dio vuelta otra vez y puso a cuatro patas con el culo levantado, en pompa y abriendo la pequeña flor me la volvió a ofrecer, no sin antes volverla a lubricar con sus jugos vaginales Ahora fue mucho más fácil, mi pene entró hasta el fondo sin resistencia casi, resbalando hasta topar mi pelvis contra sus glúteos abiertos, entonces ella apretó hacia atrás para ayudarme a meterla hasta el fondo. Estuvimos unos segundos quietos, apretados, notando aquella ...