1. Polvo montañero


    Fecha: 12/02/2022, Categorías: Gays Autor: Semin25, Fuente: CuentoRelatos

    Hola a todos. De vuelta por aquí para contaros otra de mis experiencias y, así como la del técnico del gas, real.
    
    Trabajaba en el obrador de una panadería de un pueblo pequeño de montaña y aunque no era muy normal que la gente viniera a comprar el pan allí y no a la tienda, que estaba en otra parte del pueblo, siempre algún vecino madrugador se acercaba para comprar. Una vez vino un vecino acompañado de un amigo a comprar de madrugada porque subían al monte donde tenían el ganado.
    
    Como tenían una casa allí junto con las cuadras de los animales pasaban algunos días allí antes de bajar al pueblo de nuevo. Unas veces subían los dos y otras solo uno de ellos. El vecino, que se llamaba José, y me conocía desde pequeño (yo tenía entonces casi treinta años pero al ser de complexión delgada, bajo y casi lampiño parecía más joven) siempre hacía broma diciendo que me había engordado mucho y que ya estaba a punto para la matanza.
    
    Su amigo, Juan, era un hombre de casi 60 años. Un tipo alto y fornido, calvo, con manos fuertes de trabajar, buena espalda y un poco barrigón. José cuando hacía la broma sobre mi peso hacía que Juan se riera a carcajadas viendo que me ponía nervioso. En una de esas ocasiones que José hizo la broma de siempre, Juan estaba detrás de mí, muy cerca y me dijo al oído sin que los otros pudieran oírle que pensaba que yo estaba bueno. Eso hizo que se me erizara el vello. Ese día la cosa no fue a más. En la siguiente ocasión vino Juan solo y aprovechando ...
    ... que yo estaba agachado al pasar por detrás de mí me acarició suavemente el culo con su mano.
    
    Al levantarme sobresaltado él se dio la vuelta me guiñó un ojo y se fue. No fue la única ocasión en que me tocó el culo. La siguiente le puse a prueba y al ponerme en la misma posición me dio dos palmaditas en el culo y el guiño de ojos. Eso hizo que me calentara y buscara la ocasión de quedarme a solas con él cuando viniera a la panadería. No tardó en suceder que un día estaba yo solo y vino él. Empezamos a hablar y le pregunté por la casa y la zona de montaña donde estaba. Me contó que era una zona muy tranquila, sin gente a no ser que fuera pleno verano porque al haber un salto de agua con una poza era frecuentada por excursionistas que a veces se bañaban desnudos. Llegó a comentarme que había visto incluso algunas parejas teniendo sexo en la poza puesto que el prado donde pastaban sus vacas estaba al lado de la poza. Me dijo:
    
    - Si no has estado nunca sube, te gustará. El agua de la poza es un poco fría ahora (era principios de julio) pero después de la primera impresión se está bien. Además si subes entresemana estarás solo. Yo fui ayer y no hay nadie por los alrededores. Estaré hasta el viernes (estábamos a martes) y el fin de semana me voy porque se llena de gente.
    
    Le di las gracias por la información y le dije que seguramente subiría una tarde a bañarme. Me contestó que si subía quizás nos veríamos por allí.
    
    Al día siguiente a primera hora de la tarde, con un calor ...
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