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Polvo montañero
Fecha: 12/02/2022, Categorías: Gays Autor: Semin25, Fuente: CuentoRelatos
... infernal nada propio de la zona donde vivo, cogí el coche y después de casi una hora de camino llegué a la poza. Una zona muy bonita y tranquila y lo mejor de todo sin nadie y el pueblo más cercano a más de 10 km. Decidí bañarme desnudo al estar solo. Me gustó hacerlo y después de la impresión del primer chapuzón hasta noté el agua agradable. Estuve media hora chapoteando en la poza y oyendo los cencerros de las vacas que estaba cerca. Salí y me eché en la toalla tomando el sol de espaldas y como hacía calor me quedé medio dormido. Me despertó un ruido de pisadas en la hierba y el notar una sombra cerca de mí. Era Juan. Estaba totalmente desnudo y mojado. -Veo que has venido. Te he visto bañándote en la poza y con el calor que hace yo también he decidido hacerlo. Hice el ademán de taparme pero me contestó: -Por mí no lo hagas. Estamos entre hombres. Ya ves, yo también estoy desnudo. Te importa que me ponga a tomar el sol contigo? Así charlamos un rato y se me hace la tarde más amena. Esta semana José no pude subir. Pensé que no subirías por el rato que se tarda en llegar. - Me gusta bañarme desnudo. Lo hago siempre solo porque como estoy delgado me da vergüenza que la gente me vea. Le respondí - Ya te dije yo que estabas bueno y por lo que veo tienes un buen culito. Ya me lo pareció al rozártelo en la panadería. Espero no te molestara. Me dijo él. -Para nada. Qué edad tienes Juan? 50 y pocos? le pregunté -60! pero estoy como un toro. Ya lo ves. Me ...
... respondió - Desde luego que sí y bien armado. Le dije sonriendo. - Pues tú con ese culito... ummm. Y mojándose un dedo lo pasó por la raja de mi culo, algo que yo agradecí separando las piernas y lanzando un suspiro de placer que el entendió como una invitación. Se arrodilló detrás mío y abriéndome las piernas más acercó su lengua húmeda a mi ojete, lamiéndolo con una experiencia que no creía que un tiarrón que parecía a todas luces hetero, tuviera. Acto seguido mojó con su saliva un dedo suyo y lo introdujo suavemente en mi ojete. Luego hizo lo mismo con dos y al final con tres. Yo estaba tan caliente que le pedí que me follara ya pero él me dijo que todavía no. Estaba medio empalmado y me preguntó si me gusta mamar pollas. Le dije que me encantaba y se puso delante de mí con la polla en la mano. Yo me arrodillé e intenté meterme aquel cipote grueso, venoso y que ya rezumaba algo de líquido en la boca. Empecé a chupar ávidamente y él acompasaba mis movimientos con los suyos de cadera y sujetándome la cabeza por detrás para que no dejara de mamar. Cuando la tuvo dura como una roca me dijo: -Ahora sí, ponte a 4 patas que me voy a follar ese culo. Hincó su capullo en mi ojete que ya estaba dilatado y con un movimiento seco traspaso mis esfínteres. Se quedó quieto unos segundos y empezó a bombear fuerte y seguido. - Grita o gime todo lo que quieras putita. Nadie te va a oír. Voy a llenarte este culito de leche caliente! Me dijo al oído Después de follarme en varias ...