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La follé... despacito
Fecha: 15/02/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Quique., Fuente: CuentoRelatos
... cuello y en la otra oreja. Le di un pico en los labios. Me quiso meter la lengua en la boca, pero no le dejé. Seguí bajando, despacito, le volví a comer y magrear las tetas y luego bajé besando su vientre, su ombligo... Abrió más las piernas y las flexionó, le lamí el coño, que estaba encharcado de los jugos de su corrida, metí dos dedos dentro y lamiendo su clítoris, despacito, comencé a masturbarla. Durante doce o quince minutos solo se oyeron los ruidos que hacían mis dedos dentro de su coño. Cuando se acercó el momento del clímax comencé a sentir sus gemidos y cómo se aceleraba su respiración, me dijo: -Me voy a correr. Quité los dedos, metí todo su coño en mi boca, y después, despacito, lo lamí. La muchacha, con una mano agarró la almohada y la llevó a la boca y con la otra apretó mi cabeza contra su coño. Dejé la lengua fuera y ella movió la pelvis alrededor hasta que le vino. -¡Sí! ¡¡Sí!! ¡¡¡Sí!!! ¡Pedazo de corrida! Me dejó la cara perdida, no por la cantidad de jugos sino porque frotara el coño contra ella. Quité el calzoncillo y me arrodillé sobre la cama. Mi polla apuntaba hacia el frente. La muchacha cogió mis pelotas con una mano y la polla con la otra. Acarició las pelotas, meneó la polla y luego la metió en la boca y la mamó unos minutos. Después me eché boca arriba sobre la cama, ella dándome la espalda metió la polla en el coño y lentamente comenzó a follarme. Desde el segundo uno mi polla salió de su coño empapada. Algo después la cogí ...
... por la cintura y la follé yo a ella con un rápido mete y saca. La muchacha se apoyó con las dos manos sobre mi pecho, dejó que la acribillara y el resultado no se hizo esperar, se puso tensa, comenzó a temblar, y descargó de nuevo mientras mordía el canto de una mano para ahogar sus escandalosos gemidos. Luego saqué la polla empapada y dejé el glande en la entrada de la vagina, sus jugos fueron bajando por mi polla hasta llegar a los huevos. La muchacha solo tuvo que mover un poquito el culo para que mi polla se pusiera en su ojete. Empujó con el culo y se lo fue metiendo hasta llegar al fondo. Le magreé las tetas mientras mi polla gozaba de su estrecho culo. Tiempo después, a punto de correrme, se dio la vuelta y mirándome a los ojos la metió en el coño y me folló cada vez más a prisa, diciendo: -¡Dámela, dámela, dámela...! Tanto aceleró que acabó frenando en seco, derrumbándose sobre mí, y cuando pensé que iba a decir, me corro, dijo: -¡Cabrón!!! Comiéndome la boca y sacudiéndose se volvió a correr cómo solo ella sabía hacerlo, de manera brutal. Llevó tiempo encima de mí sin moverse, y eso hizo que explotara dentro de ella. Mientras la llenaba me miró a los ojos y me acarició una mejilla. Al acabar me dio un pico en la nariz, y me dijo: -Ya era hora. Sí, ya era hora de sacar mis bajos instintos. Le di la vuelta. Puse mi cabeza entre sus piernas. Metí todo su coño en mi boca, mamé y después lamí. Le gustó. -¡Ay que rico! -Sí que estás rica, ...