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Identidad Desconocida
Fecha: 18/02/2022, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos
Para Carola marido era sinónimo de molestia, no se sentía cómoda después de su divorcio con el padre de sus dos hijos y hoy a sus 38 años se dedicaba completamente a ellos, era feliz cuidando de Alejandro el menor y a veces visitando a Ismael con su esposa. Podríamos decir que es una mujer joven con dos hijos bien grandes ya, esto se debe a que dio a luz a Ismael cuando apenas tenía 18 años y dos años después nacería Alejandro. Hoy por hoy su vida sexual es prácticamente nula, a veces se masturba pero nada más y tampoco es que le moleste, es feliz así y lo disfruta. Con un cuerpo bien puesto a pesar de su edad y esas tetas, grandes y jugosas que siempre cubre con mucho pudor para darle ejemplo a sus hijos. Esa tarde debía ir a la universidad para buscar a Alejandro ya que llovía torrenciales y este no se podía venir en bus como acostumbraba. Caminaba hacia el carro para subir junto a su pequeña chihuahua Liz, manejaba cantando una música muy propia de su época, Kool and The Gang – Celebration; mientras manejaba saludó a varios vecinos para luego acelerar hasta la institución. -Bendición mamá- Su hijo menor se subió todo empapado. -Dios te bendiga amor, cuidado con Liz que la vas a matar- Se río para mirar como Alejandro lanzaba el bolso hacia un costado del bolso y se montaba a Liz en las piernas. -Lo sé, perdón beba- Le dio un beso a su madre para luego jugar con la chihuahua y reír –Está lloviendo como si abrieron la compuerta de una represa Dios, y hoy que es ...
... viernes quería ir de fiesta con mis amigos- -Pues nada, te quedarás en casa y harás fiesta tú solo- Le tocó corneta a un vecino para acelerar rumbo a su casa -Mamá, no me quites la ilusión de que escampe- -Pues no te la quito, solo estoy siendo realista hijo- Soltó una carcajada para estacionarse en el garaje –Cubre bien a Liz que no le vaya a dar un resfriado- -¿Y yo no cuento madre?- -Nada chico ella es más vulnerable- Alejandro giró sus ojos para salir corriendo con Liz en el bolso hasta llegar a la entrada. A ella no le importó mucho, salió del carro con toda su calma dejando que el agua empapara todo su vestido dejando ver sus hermosos atributos. Alejandro sin querer miró el cuerpo de su madre mientras se dirigía a la puerta, recordó cuando unos de sus amigos le dijo “¿No me quieres de padrastro?” Y tenía bastante razón, su madre era hermosa con esos labios carnosos y esos lindos ojos verdes, además de ese busto súper enorme que ahora se marcaba en el vestido por el agua que le había caído. Tosió y entró rápidamente a la casa para soltar a Liz y subir a su cuarto. -Bebé ¿No vas a comer nada? Aquí te dejé comida hecha- -Si mamá pero déjame ducharme, al menos está escampando tengo esperanza- -Estos jóvenes y su energía. Vale, ve a ducharte, sácate esa agua de lluvia bien. Ven Liz, ven mami para darte comida- Cargó a su pequeña para dirigirse a la cocina y dejarle en su platico su ración de perrarina. Luego de unos minutos ya había cesado la lluvia ...