1. Identidad Desconocida


    Fecha: 18/02/2022, Categorías: Incesto Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... estaría.
    
    Luego de un tiempo estaba con la vecina, todos llevaban máscaras y tenían prohibido decir sus nombres. Carola atraía miradas curiosas de jóvenes y hombres maduros que ansiaban semejante cuerpo tan exuberante encima de ellos o estampada contra los muebles rojos que había en cada habitación. La luz era tenue y se prestaba para la seducción, había pétalos por todo el lugar y cortinas rojas. Estaba algo nerviosa porque no sabía a donde ir, no había salido a lugares así hace años, cuando iba a buscar apoyo en su compañera, esta ya se estaba besando con un hombre. Suspiro y le dedicó una sonrisa suave para caminar un poco hasta la barra de tomar, pidió una copa de vino y se sentó, conversó con varios caballero pero ninguno llamó su atención, se sentía algo decepcionada. Por un momento pensó en irse pero se levantó del bar ya algo mareada para dirigirse a los cuartos cuando un joven la interceptó.
    
    -¿A dónde va dulce dama?- Su voz le resultó sumamente familiar pero no le hizo caso.
    
    -Oh joven, a una de las camas a ver si llega algún amante-
    
    -No hace falta ya tiene uno- La tomó de la mano para llevarla a uno de los cuartos.
    
    -Oh vaya, no sabía que eso se podía- lo siguió algo excitada ya, entraron y cerraron la puerta, soltó un pequeño gritó cuando este chico desconocido la estampó contra el colchón, vaya energía tenía. Se besaron con deseo y sin mediar palabras buscaba su coño entre el vestido y el lingerie que llevaba puesto.
    
    -Esto estorba joder- Rasgo ...
    ... sin ninguna contemplación su vestido y retiró sus bragas dejándola expuesta. Lo veía a los ojos ¿Por qué le era tan familiar? Se volvieron a besar con más deseo y dio un brinco al sentir como dos dedos entraban en su coño sin pedir permiso, estaba húmeda por el hecho de que era más joven, nunca había estado con un chico tan joven como se veía este pero agradecía su vitalidad.
    
    -Oh que fuerte eres- Le dijo para abrazarlo entre sus piernas, los dedos de aquel desconocido la taladraban con fuerza mientras su cuello era besado y mordisqueado, ella lo ayudó retirando todo el encaje para quedar desnuda frente a él, solo las medias y tacones. Se sentí puta y deseada por ese desconocido, una madre debería estar en casa no aquí cogiendo. Aquel pensamiento la excitó en sobremanera.
    
    -Es usted una madura bien buena, mire estas tetas- las apretujaba en sus dedos para luego enterrar su cara en ellas, las lamia con deseo mientras acariciaba ese coño jugoso que escurría tan solo con tocarla –Sé que está prohibido pero ¿Cuál es su nombre?-
    
    -Carola bebo ¿Y el tuyo?- Quedó petrificado al escuchar ese nombre, se quitó la máscara para luego ayudarla a quitársela de ella.
    
    -Hijo…- Lo miró impactada pero no le dio tiempo a reaccionar porque su bebe ahora la volvía a besar con deseo.
    
    -Ya cruzamos la línea, no hay marcha atrás- Abrió sus piernas de una manera muy brusca para destrozar los botones de su camisa, abrió su pantalón y la empaló con deseo –No voy a parar mamá, ni que me ...