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El amigo de mi padre (2)
Fecha: 19/02/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: larizzapearl, Fuente: CuentoRelatos
Hola a todos de nuevo. Me han mandado mensajes preguntándome si ya no ha pasado nada entre Enrique, amigo de mi padre, y yo. Claro que si ha habido otros momentos más con él, y aquí les contaré otra experiencia con él, más ardiente y apasionada que la primera. Después del primer momento que pasamos juntos, hubo pocas oportunidades de volver a estar solos, pues en su casa siempre había alguien y en la mía también; sin contar que tuvo que salir de viaje a una ciudad del centro del país por cuestión de su trabajo, así que era difícil verlo como quería. Además, por mi padre supe que él tenía problemas con su esposa desde hace meses, mucho antes de la primera vez que nos coqueteamos y estuvimos juntos. Casi todos los días le hablaba desde mi celular, por las noches desde mi cuarto. Así platicábamos de cosas picantes, fantaseábamos, me preguntaba cosas como "¿Qué traes puesto?", "cuéntame alguna fantasía que tengas", etc. Yo también le preguntaba y así continuábamos nuestras llamadas algo calientes. A veces durante la plática me acariciaba mi cuerpo, imaginando que mis manos eran las suyas, y hacia lo que él me pedía. Hacíamos el amor por teléfono, y aunque no era lo mismo que hacerlo en vivo, no puedo negar que él lo hacía muy interesante. Así pasamos la semana que duro fuera de la ciudad, hasta que por medio de mi padre, todos supimos que ya había llegado de su viaje. El día que llegó fuimos mis padres y yo a su casa, menos mis hermanos ya que ellos no les gusta mucho ...
... esas reuniones y prefieren salir con sus novias o con los amigos. Al llegar nuestros padres saludaron a Enrique y a su esposa con abrazos. Yo me acerque y le di un beso en la mejilla mientras le susurraba al oído "cuanto te extrañe amor". Él solo me sonrió y me dijo "gracias por venir". Por cierto ese día me arregle lo más coqueta que pude, claro, sin caer en lo vulgar: unos jeans muy ajustados y una blusa azul cielo de tirantitos pero ahora sin con sostén - pues iban mis padres y a ellos no les gusta que salga así sin nada abajo-, y mi cabello suelto, sin coletas. Durante la plática en la sala y la comida en su patio le sonreía y le cerraba el ojo sin que nadie se diera cuenta. Enrique solo me veía y sonreía levemente para que su esposa ni mis padres se dieran cuenta. Sus hijas se encontraban en casa de unas primas así que solo éramos 5 los que estábamos ahí. En una de las pláticas Enrique se paró diciendo que iba a la cocina por una cerveza, volteándome a ver; mi padre le dijo que lo acompañaba pero Enrique le contesto que no era necesario, que iba rápido y que mejor siguiera platicando con mi madre y su esposa, a lo cual accedió sin ningún problema. Enrique: ¿Quieres algo más de tomar Larissa? -me pregunto sonriéndome. Yo: Un vaso de refresco, pero espérame, te acompaño a servirme -le conteste contenta, pues aunque fuera unos segundos estaríamos solos. Lo acompañe y entramos a la cocina. La ventana de ahí tenía persianas y se podía ver entre ellas hacia una parte ...