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Mi prima Valeria (IV)
Fecha: 21/02/2022, Categorías: Incesto Autor: MiSeudonimo, Fuente: CuentoRelatos
... Sofía desde la entrada del living -Qué? Si. Por? -No volviste y me mandaron a buscarte a ver si te había pasado algo. Te toca a vos! Dale! No entendía nada. Si Valeria les contó lo que había pasado, Sofía no estaría en ese momento yéndome a buscar con esa actitud. Me hubiera agarrado de los pelos y molido a golpes. Claramente Vale no había dicho nada. Con miedo y lleno de dudas caminé por el pasillo atrás de mi prima, esta vez sin prestarle atención a su cola o rememorar viejas épocas. Mi corazón todavía latía en mi garganta y solo pensaba en qué escenario me iba a encontrar cuando saliera al patio. -Ya me tomé tu cerveza, si no se iba a calentar! –Me dijo mi primo riéndose. -Dale, te toca a vos! –insistió Sofía mientras se volvía a sentar al lado de su hermana. Vale estaba ahí, en el patio con todos, sentada con la mirada sobre la mesa. Me la quedé mirando unos segundos, todavía nervioso sin saber cómo actuar. Me senté en el mismo lugar que había estado antes, enfrente de Vale. Agarré las cartas y las miré sin prestar atención alguna a qué era cada una. Sencillamente no podía pensar. Mi cerebro estaba ...
... desconectado. Levanté la mirada de mis cartas y miré a mi primita. No parecía enojada, no parecía triste, solo parecía ida, igual que yo, con su mirada perdida en la mesa. Despacio, mientras aún la miraba, levantó la vista y sus ojos se encontraron con los míos. Debe haber durado 5 segundos, pero pareció una eternidad. Era como si nos estuviésemos hablando a través de los ojos. Ambos intentando incorporar lo que acabábamos de vivir y yo pensando en si me quedaba mucho tiempo de vida después de haber hecho lo que hice. De repente la cara de Valeria cambió. Poco a poco su boca empezó a dibujar una leve y tímida sonrisa. Me volvió el alma al cuerpo. Le correspondí la sonrisa lenta y disimuladamente, antes de volver a enfocarme en las cartas. Una mirada y una sonrisa, eso fue todo lo que necesité para saber que iba a estar todo bien. Estaba seguro. Lo que venía por delante iba a ser único, sin igual. Todavía podía sentir el sabor de los labios de mi prima en mi boca y eso solo hizo que quisiera volver a besarla una vez más. Sabía que no iba a pasar ese día, en ese lugar, pero también sabía que iba a pasar. Sabía que todo acababa de cambiar.