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Recordando esa aventura con mi prima
Fecha: 23/02/2022, Categorías: Incesto Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos
Hace algunos años les narré una follada que nos dimos con mi prima Roxana. Un año después de haberme cogido a Roxana, me cogí a la prima mayor y mucho tiempo después me cogí a la hija de Roxana, de nombre Jacqueline. Son las únicas aventuras que he tenido con un familiar cercano y debo de hacer énfasis que se tratan de primas de segunda y a quienes no conocía y que en cierta ocasión llegaron de repente y pasó lo que pasó. La única que me sorprendió fue la sobrina Jacqueline, quien a sus 20 años nos metimos en un hotel en México para esas vísperas de la boda de su hermana mayor. Siempre he pensado que por lo prohibido que esto supone estas experiencias las he idealizado. Con Jacqueline por motivos de esa distancia esa aventura solo ocurrió un par de veces, con la hermana mayor, estuvimos cogiendo por los primeros meses cuando vino a estudiar y mi casa fue también su casa, pero con Roxana, siempre hemos cogido… no frecuentemente, pero cuando hemos coincidido en algún lugar, siempre hemos intentado recordar esa intimidad. La verdad que todavía a sus 54 años se mira jovial y se cuida mucho para ello, pero también por la distancia esos encuentros han sido pocos. La última vez que nos vimos solo me pidió verme la verga. Estábamos en el patio de la casa de mi hermana y ella en un descuido me la masajeó sobre el pantalón. Creo que al igual que Roxana idealizamos esas primeras cogidas que nos dimos en esa época de la juventud. Como no podíamos coger en mi casa con esa libertad ...
... que un día tuvimos mientras mi madre trabajaba y mi tío dormitaba, recuerdo que buscábamos cualquier oportunidad para estarnos manoseando. Una noche le estaba haciendo masaje oral en plena sala de la casa y Roxana se estaba yendo con un orgasmo que no sé cómo lograba mitigar el ruido. Se ponía unos pantalones bien ceñidos y sobre sus pantalones le comía su conchita y de esa manera acababa. Me gustaba cuando se ponía falda, pues de esa manera podía sentir e introducir mis dedos entre su calzón. Ese día que me comía su concha sobre el pantalón, Roxana estaba acostada en posición del misionero y después de besarnos apasionadamente y haberle erizado su piel mamándole el cuello, le ponía mi boca sobre su conchita sin quitarle el pantalón. De esa manera se fue en varias ocasiones y ese noche no sé cómo le hizo, pues yo nunca escuché a mi tío acercarse y si nos no vio fue porque la luz estaba apagada y las cortinas corredizas totalmente cerradas y era muy oscuro. Suerte que había una puerta cerca para llegar a la cocina y por donde yo me fui. La verdad que ya lo habíamos hecho una vez plenamente donde hubo sexo oral, vaginal y anal y lo queríamos volver a vivir, estábamos ansiosos para repetirlo y solo faltaban un par de días para que el tío y Roxana regresaran, pues los quince días que tenía de vacaciones el viejo, llegaban a su final. Tres días antes había inventado ir a un parque de juegos mecánicos muy popular entre los jóvenes, pero el tío se nos unió a pesar de que él no ...