1. Recordando esa aventura con mi prima


    Fecha: 23/02/2022, Categorías: Incesto Autor: Tonyzena67, Fuente: CuentoRelatos

    ... disfruta en nada este tipo de entretenimiento. Por suerte, en ese parque había una promoción de ir un segundo día sin costo alguno y es donde aprovechamos, pues el tío estaba tan cansado con un primer día caminando por todo el parque que ya no estaba dispuesto a acompañarnos y mi madre que tenía el día libre, sabía que ella no le gusta este tipo de diversión.
    
    La verdad que no pensábamos ir al parque, pensábamos ir a meternos a un motel y en esos días no eran los días donde te controlaban por un celular… no existían. Ya lo habíamos platicado y yo iría a recepción para la registración, pues como imaginaran, una chica a sus 18 años no desea ser vista con nadie entrando en un motel, aunque nadie la conozca. La verdad que hasta yo mismo me sentía nervioso, era la primera vez que rentaba un cuarto de un motel. Y por seguridad, entré yo solo para asegurarme que todo estaba bien y nos tocó la habitación al interior del edificio en el segundo nivel. Regresé por Roxana, quien estaba ansiosa y nerviosa por lo que estábamos haciendo.
    
    Roxana llevaba un pantalón a rayas verticales de color multicolor y una camiseta blanca que le hacía ver una silueta muy sensual. No era muy alta, creo que debería de medir un metro con sesenta y quizá pesaría de unas 120 a 130 libras muy bien proporcionadas. Era de esas chicas de piernas llenas, de un trasero bien proyectado, de unos bustos redondos y como dije en mi primer relato, verdaderamente sólidos. Llevaba un sostén y unos calzones tipo bikini, ...
    ... aunque no diminuto de color blanco. Roxana no se depilaba su conchita, pero tampoco tenía muchos vellos. Desde que se los quité ya los tenía mojados… podía sentir ese olor de sus feromonas a través de sus jugos vaginales, olor del cual me hice adicto… me gusta el olor de una fresca panocha.
    
    La habitación era toda para nosotros y hasta recuerdo haber puesto esa nota que decía “No interrumpir” colgada en la puerta. Roxana, al igual que yo sentíamos ese nerviosismo que a esa edad se tiene, de hecho, todavía me sigo poniendo nervioso cuando ando en estos trotes. A esa edad ya media un metro con ochenta y ocho y pesaba unas 200 libras. Ya mi verga estaba bien desarrollada y ya llegaba a las 21 a 23 centímetros. Ya Roxana la había probado, ya la había mamado y cogido con su panochita y su rico y apretado culo.
    
    Recuerdo que me concentré en darle placer oral. Quizá lo más incómodo por la confianza con Roxana. De hecho, no se desvestía frente de mí, siempre lo hacía debajo de las sabanas. Así que esas primeras mamadas que le di fueron debajo de las sabanas y siempre con la luz apagada. Solo sentía como me tomaba de la cabeza cuando llegaba al orgasmo. Por ese tiempo todavía no lo podía entender ni creo que me lo cuestioné, ella se podía ir varias veces en solo minutos. Roxana se iba fácilmente cuando le hacía sexo oral, creo que le fascinaba y qué chica de 18 años no le encantaría sentir una lengua en su canal vaginal o en el de sus nalgas. Roxana lo vivía completo a esta edad, ...