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Me como a la madura en su departamento
Fecha: 25/02/2022, Categorías: Sexo con Maduras Autor: subtitulados, Fuente: CuentoRelatos
... acariciaba mis bolas con sus manos, yo le acariciaba al cabeza, era increíble tenerla mamándomela y bien rico. Yo le acariciaba la cabeza, ella poco a poco metía totalmente mi verga en su boca, raspaba mi tronco con sus dientes y con su lengua lamia la cabecita, el ruido que hacia la ahogarse con mi grosor me excitaba muchísimo. M: Que vergota tienes, ¡nunca me había chupado una tan gruesa y venosa! T: ¡Pues gózala, es para ti, uhm!! M: ¿Me la vas a meter ya? T: ¡Si nena, acomódate! La puse en cuatro y comencé a penetrarla suavemente, primero la cabecita y luego lo más que se pudiera, la tomaba de la cintura y me movía rápido, ella acompañaba con ricos movimientos, apretaba delicioso mi verga, yo acariciaba sus piernas y le jalaba despacio el cabello. T: Que rico, eres un manjar, que rico aprietas mi verga M: ¡Ah!!! Coges bien rico! Ella se acostó y comencé a cogérmela normal, le besaba el cuello y tetas y su boca, nuestras lenguas se enrollaban mientras ella movía su cadera para sentir más rico. Yo le levanté las piernas y bruscamente la penetraba apoyándome en sus piernas, me gustaba lamerle los pies y apretarle las nalgas esas nalgas duras y ricas, moviéndome como un toro desenfrenado. Ella gemía igual que yo, ella me abrazaba con sus piernotas, mientras yo le lamia las tetas, nos besábamos pasionalmente nos mordíamos, yo la penetraba fuerte consiguiendo que tuviera un rico orgasmo M: ¡Ah!!! ¡Que rico, uhm, ah!!! T: ¡Si!! Gózala ...
... mamacita, uhm, como mojas mi verga! M: ¡Me encanta tu verga, uhm!! Después que ella se corrió, me acosté en la cama y la puse a cabalgar, ella licuaba mi verga de una manera muy rica, ¡mientras yo le acariciaba las piernas y las tetas! M: ¿Estás gozando papacito? T. Maricela, uhm, coges riquísimo!! M: Que dura, me encanta, ¡ah!! Ella se movía rápidamente, como no traía condón su clítoris rozaba exquisito con mi verga, que en esa pose le entraba toda. Después, la puse a cabalgarme al revés, ella movía rico su cuerpo, se convulsionaba con mi verga y eso me hacía gemir, yo le arañaba la espalda y le daba tremendas nalgadas. T: Ay nena que ricas nalgas, ¡me vas a hacer venir!! M: ¡S!!, quiero tu leche, ¡tu leche caliente!! T: ¡Uf! pues has que me venga, ¡te voy a llenar toda! M: ¡Si papacito, uhm!! Sus movimientos aumentaron ella se daba sentones fuertes mientras yo admiraba su deliciosa espalda y nalgas, sus movimientos eran perfectos, sus nalgas eran magnificas estaba a punto de llegar. Sus impecables movimientos me tenían a tope y yo ya no pude contenerme más, la tomé de la cadera y me vine dentro de ella, ambos nos convulsionábamos ya que ella volvió a venirse. M: ¡Agh!!! ¡Que rica leche, uhm!!! T: ¡Tómala nena, uhm!!! El orgasmo fue espectacular, quedo encima mío y luego se dio vuelta y me abrazo, nos quedamos descansando y luego charlamos un poco. M: Que rico coges, ¡hace mucho no cogía así! T: ¡Tu estas riquísima y también ...