-
Con mi medio sobrina
Fecha: 26/02/2022, Categorías: Incesto Autor: Webon52, Fuente: CuentoRelatos
... me transmitía todo tu calor, todo tu amor. La sentía palpitar en mi interior, sentía que se fundía apretada contra mis paredes vaginales, me quemaba, pera era delicioso. Luego llegó hasta mi virginidad. Tragué saliva y cerré mis ojos para concentrarme en sentir cada cm de esa maravillosa lanza en mi interior, quería ser consiente de mi desgarro, quería tener plena conciencia del momento en que me hicieras finalmente tuya. Y el momento llegó, no sin dolor pero a la vez con una maravillosa sensación de sentirme invadida por ese maravilloso pedazo de ti, grueso, caliente, palpitante. Sus latidos llegaban hasta mi pecho. Te estaba recibiendo en el seno de mi cuerpo, comencé a moverme a la par tuya para no dejar en ningún momento de sentirte dentro, te quería más y más adentro mío, hasta que finalmente descargaste tu simiente en mi interior. Qué maravilla sentirte explotar adentro mío, sentir como ese ardiente producto de tu amor se fundía con mis jugos, apreté voluntariamente mis músculos para vaciar totalmente ese maravilloso semen en mi interior. No te preocupes, desde que supe que vendrías de visita comencé a tomar anticonceptivos orales, tenía la esperanza de que esto pasara. Luego vino mi parte, deseaba devolverte algo de lo que me habías brindado. No sabía muy bien cómo hacerlo, espero no haberte fallado en este sentido. Pero creo que el instinto jugó un papel importante y cuando tuve tu polla delante de mí no dudé y me lancé a saborearla y darte placer. Aunque ...
... creo que fue mayor el mío de saber que la tenía dentro de mi boca y su delicioso sabor me llenaba los sentidos. La chupé hasta el cansancio, la saboreé, y cuando al final diste la vuelta y al mismo tiempo me comías el coño creí tocar el cielo con las manos. Sentí tus dedos hurgar suavemente en mi culo, eso me dio miedo porque supuse lo que vendría luego, y después te confesé porqué. Sin embargo eso ni me impidió saborear el momento en que te derramaste en mi boca. No pensaba que eso fuera tan delicioso. No paraba de saborear tu semen y tenía que tragarlo porque me ahogaba de tanta cantidad. Sin embargo pude saborearlo y sobre todo al final en que me pareció que salía algo más espeso y que degusté con mi paladar. Qué maravilla, que delicia, cuanto placer me estabas proporcionando. No sabía si estaba a tu altura en cuanto a proporcionarte placer, pero supe que sí en la forma en que te corriste en mi boca y tus suspiros. Di gracias al cielo por eso, y fue tanto el placer que me volví a correr. Luego le llegó el turno a mi culito también virgen. Eso me daba muchísimo miedo como te lo expliqué en su momento, sin embargo era tan dichosa y confiaba tanto en ti que te dejé hacer, y luego me felicité por hacerlo. Cuando me penetraste por allí, sentí cosas indescriptibles, era el sumun del placer, notar cada cm de tu polla penetrando mi hasta entonces virgen culito, el calor que transmitía a mi interior era increíble. No podía dejar de moverme a tu compás, ni de suspirar. Me estaba ...