1. Con mi medio sobrina


    Fecha: 26/02/2022, Categorías: Incesto Autor: Webon52, Fuente: CuentoRelatos

    ... que ese cuerpo era de infarto. Si vestida me había impresionado, desnuda era la apoteosis de la lujuria. Sus pechos se mantenían erguidos sin necesidad alguna de sostén. Semi tapados, igual que sus hombros por su cabello largo que caía despreocupadamente sobre ellos.
    
    Esa cintura y esas caderas portentosas. Ese trasero! con unos glúteos tan parados que el surco interglúteo parecía una autopista del placer. Se paró de espaldas a mí con las piernas separadas y pude apreciar desde mi posición en el sofá, como se veían entre las piernas los vellos de su vulva y sus labios gruesos entre ellos. Como destellaban con el reflejo de la luz sobre las gotitas que pendían de ellos. Eran gotas de agua del reciente baño o su flujo producto de su creciente excitación?!
    
    Me puse de pie y me acerqué a ella. La abracé por detrás y besé sus hombros y cuello, y ella apretujó sus nalgas contra mi pelvis, notando mi increíble erección, y yo el calor de esas nalgas a través de mi ropa. “Pero bueno -me dijo- dándole tantas vueltas al asunto y mira como estabas”. Se zafó de mi abrazo de oso y girando juntó su boca a la mía mientras me abrazaba e inundaba con su perfume, y sus emanaciones de hembra en celo me terminaron de desequilibrar. Respondí a su abrazo y abriendo mi boca busqué con ansias esa lengua adolescente, que con su humedad y calor me elevó al paraíso terrenal. Con mis manos acaricié su espalda sintiendo la tersura de su piel, y el calor de ese cuerpo juvenil, mientras buscaba en mi ...
    ... descenso por su columna, la dureza de sus nalgas ardientes.
    
    Continuamos con un apasionado beso. Cuando nos separamos para tomar aire, le dije:
    
    -esto está mal cielo, no debemos continuar.
    
    -Tío, mi amor, creo que ya es tarde para eso.
    
    Volvió a besarme y me empujó hasta el sillón. Se giró y me quitó mi polo, luego se sentó y cogiendo la hebilla del pantalón me la desprendió y bajó mi cremallera, dejando que el mismo cayera al suelo. Pasó su mano suavemente por mi paquete que hacía una buena carpa en el slip y sin animarse a más, se levantó y me volvió a abrazar, sintiendo esta vez en directo la delicia de sus pechos sobre el mío y el calor de su bajo abdomen sobre mi polla a través de la delgada tela de mi slip. Ella acariciaba mi espalda y mis nalgas apretándome contra sí, mientras me susurraba al oído: “te deseo tanto!, por favor hazme tuya”.
    
    Se separó de mi y cogiendo mi mano, me llevó hasta su dormitorio. Tiene una cama de plaza y media y está decorado con muy buen gusto. Puso música muy suave en su cadena musical y me empujó sobre la cama. Yo caí sentado en el borde y la atraje hacia mí, ya totalmente entregado a ese placer pecaminoso, casi incestual.
    
    Besé su abdomen, acaricié su fabuloso trasero internándome en la raja posterior hasta tocar su agujerito, obviamente virgen, muy caliente y apretadito. La senté sobre mí, apoyando su vulva humedísima y caliente sobre mi polla. Me dediqué a lamer y saborear cada uno de sus pechos y sobretodo mordisqueando sus ...
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