1. Con mi medio sobrina


    Fecha: 26/02/2022, Categorías: Incesto Autor: Webon52, Fuente: CuentoRelatos

    ... piernas alrededor de mi cintura apoyé mi verga en su puertita decidido ahora sí a conocer el interior de ese volcán. La miré y con una caída de sus párpados me dio a entender que estaba dispuesta.
    
    -Seguro que quieres continuar?
    
    -Porfa, no puedo más, hazme tuya ya.
    
    Comencé a presionar con mi enorme verga sobre ese minúsculo agujerito, que por más que estaba súper lubricado se negaba a aceptar la intrusión. “Me duele, tío, ve despacio, no me hagas daño”. “Tranquila mamita, quiero que goces mucho, mucho”. Me retiré y volví a empezar.
    
    Cada vez profundizaba un poco más, sentía la ardiente humedad de su coño a punto de ser explorado e invadido por vez primera. Sentía como me aprisionaban sus paredes. Sus labios abrazaban el tronco de mi polla como una segunda piel, como sí no quisieran que saliera nunca más. Estábamos fusionados el uno con el otro. Sus ojos brillaban, su mirada buscaba ansiosamente la mía, con miedo, con ansiedad, con deseo. Entonces noté la presencia de su tela virginal presionada por mi glande.
    
    Ella también lo notó, tragó saliva y cerró los ojos. Me pareció que se apagaba la luz al no poder observarlos, le susurré al oído, respira hondo mi cielo y juntando mi boca a la suya di un profundo empellón, penetrando finalmente la inexplorada profundidad de su delicioso volcán, noté como se desgarraba su himen y su sangre caliente bañaba mi glande y escurría por mi tronco hasta mis cojones. Su grito de dolor fue ahogado por mis labios, pero sus ...
    ... suspiros se hicieron notar.
    
    Sin darle tregua comencé con un rítmico vaivén, al que ella sumó su meneo de caderas. Instintivamente se acoplaba a la perfección a mis movimientos. Incluso con sus talones me empujaba del culo cuando arremetía contra ella, facilitando una penetración total. Mis huevos golpeaban con sus glúteos, se escuchaba el chapoteo de la piel de sus nalgas contra la de mis huevos en medio de sus flujos, y sangre de su desvirgue. Estaba fuera de sí me arañaba la espalda, contuve mi orgasmo hasta estar seguro del de ella, y finalmente nos corrimos los dos en un orgasmo simultáneo y maravilloso que nos transportó hasta otra galaxia. Arqueó su cuerpo y me apretó aún más contra el suyo, hasta que cayó como inerte, con los ojos muy abiertos y relamiéndose los labios. Tomó mi cabeza y me estampó un profundo beso explorando cada cm de nuestras bocas y fundiendo las lenguas en una sola, como el resto de nuestra ajetreada anatomía.
    
    Me salí de ella, no sin provocar una mirada de reproche y desilusión, seguida de una candorosa sonrisa. Quedé junto a ella, abrazándola y estrechándola contra mí, esperando que se tranquilizaran nuestros corazones y respiración.
    
    Al cabo de un rato nos levantamos y duchamos por separado, yo primero. Mientras ella se duchaba me preparé un gin tonic, y una coca cola para ella, y la esperé en la cama. Cuando volvió, su aspecto me maravilló. Estaba deslumbrante, sonrojadas sus mejillas, brillantes sus ojos, húmedos sus labios, y su cabello ...
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