1. Mi mejor amigo y el sabor a sangría


    Fecha: 26/02/2022, Categorías: Gays Autor: facungay, Fuente: RelatosEróticos

    La lluvia se había encaprichado con no dejar en paz aquella noche. Las gotas que castigaban con ímpetu los vidrios de los ventanales jugaban con las luces y reflejos de la ciudad empapada y dibujaban sobre el tapiz de la pared del cuarto incansables siluetas escurridizas.
    
    Entre los cuellos de las dos botellas de vino sobre la esbelta mesada sobre el minibar yo me deleitaba con observarle mientras él inadvertido se encontraba completamente compenetrado revisando los correos electrónicos de algunos clientes de su agencia de publicidad. Era mi amigo hacía un par de años. Amigos del trabajo al principio, pero luego la amistad fue creciendo y tornándose más profunda.
    
    Con todo su esfuerzo la lluvia constante no lograba disminuir la temperatura del cuarto del hotel en donde nos hospedábamos. El hotel estaba totalmente ocupado y no había manera por más que eleváramos nuestras quejas de conseguir otra habitación, pero si logramos un buen descuento y dos botellas de buen vino en compensación. Entre esas dos botellas en donde el vino aguardaba, yo podía ver a mi amigo trabajar. ¡Por Dios, cómo le deseaba!
    
    De ser simples compañeros de trabajo llegamos a ser verdaderos buenos amigos y aquello me torturaba aún más por dentro. Su manifiesta debilidad por las mujeres y sus ardientes comentarios cada vez que se cruzaba con alguna jovencita eran evidencia suficiente de que yo no tendría esperanza alguna.
    
    Soñaba con él, con su figura masculina esculpida en manera casi perfecta. Mis ...
    ... labios se derretían por besarle, por sentir la humedad de nuestras lenguas recorriendonos, por haceer desenfrenadamente el amor mientras la lluvia nos invitaba a intimar. Pero sabía que nada de eso ocurriría.
    
    Mis pensamientos vagaban de tal manera que pasé por alto un par de comentarios que me hizo mientras buceaba entre las cuentas de los clientes.
    
    Al notar mi distracción se levantó de su sillón y se paró frente a mí. Recién allí reaccioné al ver su escultura frente al sofá en donde me encontraba tendido. „¿No me estás escuchando?“ „-No, no perdona. Estaba enredado en mis propoios pensamientos“-, respondí esperando que no se atreviera a preguntarme qué clase de pensamientos me enredaban. Al tras luz un torso perfectamente modelado se dejaba adivinar gracias a las luz azulada de la noche que atravesaba su camisa blanca.
    
    -„Pues, nada, te había preguntado si deseabas abrir una de las botellas de vino que nos regalaron en la recepción“. Y entonces creativamente surgió desde lo más profundo de mis lujuriosos pensamientos la candente idea de hacer algo mejor. –„¿Por qué mejor no pedimos que nos traigan algo de hielo al cuarto y con las frutas que nos sobraron de esta tarde preparamos una sangría?“ La idea le pareció genial, pero en realidad al tiempo que le compartía mi ocurrencia, podía ver casi un film en cámara lenta en mi lujuriosa imaginación en donde mi amigo se rendía incondicional e ineseradamente a mis amores.
    
    Raudamente clavamos las frutas y las comenzamos a ...
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